
¡Hola a todos desde Dubai!
Qué bien sienta una victoria así. Estoy realmente orgulloso y feliz, como ya le he contado a Mariaca de cómo ha ocurrido todo (se refiere Rafa a Maria Acacia López Bachiller, jefa de prensa del circuito europeo en España, que ha enviado las primeras declaraciones en caliente del jugador español, recién obtenido el triunfo)…
Pero quería contaros con más detalle lo que ocurrió en el hoyo 16, donde realmente me jugué el tipo. En fin, ahora sé que lo que hice allí a lo mejor sale tres de cada diez veces, pero en ese momento lo vi claro y tomé la decisión…
Pegué el drive desde el tee y se fue abriendo. Además la cogió el viento y… Bueno ya vieron cómo se quedó la bola. Se fue por la derecha, rodando por la arena. Cuando vas hacia allí en una situación así sólo esperas que la bola se haya quedado medianamente ben. Y me la encontré bien situada en la arena, pero en muy mala posición, porque no tenía tiro a simple vista, rodeado de arena y árboles.
Lo primero que nos dio cierta tranquilidad a mi caddie, Mike, y a mí fue comprobar que no tenía problema para sacarla a calle y tratar de hacer el par desde allí. Entonces me puse a mirar a ver si había alguna remota opción de llevarla lo más cerca posible del green… Por la derecha era imposible. Pero entonces me pareció ver un hueco muy pequeñito por delante. Me daba la sensación de que podía sacarla justo por debajo de las ramas del árbol que tenía más cerca y por encima de las ramas del siguiente árbol. Era un hueco muy pequeño, esa es la verdad.
Le pregunto a Mike: "¿Tú ves el hueco por ahí?"
Y me dice: "Yo no veo nada por ahí. Vamos a sacarla al fairway…"
Entonces seguí valorando la situación. Porque yo veía el hueco. Hubo algo que terminó de convencerme, y es que me daba la sensación de que las ramas del segundo árbol, las que la bola tenía que pasar justo por encima, no eran muy tupidas, no eran muy densas. Así que pensé: si hago un buen contacto, y eso era lo principal, y en el peor de los casos toco rama, la bola puede atravesar y acercarse mucho al green. Era el momento de tomar una decisión al ciento por ciento…
Entonces pensé: si saco la bola a calle me voy a quedar a unos 140 metros y esto acaba en bogey seguro. Y un bogey a estas alturas ya casi no me va a dejar margen y se me escapa el torneo. Así que de repente lo vi claro: me la juego.
De nuevo le dije a mi caddie: "mira Mike, lo que tú has dicho es la jugada que debería ser, lo más lógico, tomo nota y lo tengo en cuenta… Pero estoy viendo el hueco. No te preocupes".
Desde ese momento toda mi preocupación era ya pegar perfectamente a la bola. Y puedo decirles que tiré valiente y convencido. Cuando la toqué vi que la había tocado perfecta. Y además… ¡no escuché ningún ruido de bola chocando contra las ramas!
Salí casi corriendo a ver dónde estaba, pero no la veíamos. Fueron sólo unos segundos de duda, porque enseguida vi al caddie de Joel Sjoholm que me hacía desde lejos un gesto de felicitación con la mano. En fin, tengo muy claro que me la he jugado ahí, pero ahora sólo puedo decir que me alegro de que haya salido bien justo este día y en este torneo.
Después de completar la recuperación me fui muy aliviado al tee del 17. Iba muy tranquilo. En ese momento estaba pensando que lo más gordo tenía que haber pasado ya. Y me puse muy relajado y concentrado sobre la bola. Luego ya sabéis, birdie en ese 17 y victoria final.
¡Se me abre un panorama impresionante de expectativas y posibilidades! Ya os iré contando. Un abrazo y muchas gracias por todas las felicitaciones. Estamos en contacto.


