Inicio El Oso Bogey El golf contado por el oso Bogey Yo es que no soy bueno a los deportes…

Yo es que no soy bueno a los deportes…

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Qué bien me lo paso con los peques. Es deporte puro y duro. Diversión. El principal objetivo es pasarlo bien. Mola mucho. Tengo muy claro que el golf es un deporte distinto, muy especial y espectacular para los niños. Os cuento una cosa que me pasó el otro día en un torneo en Madrid…

Montamos unos juegos para aquellos que aún no salen al campo. Es una manera de presentarles el golf, de que vean lo bien que se lo pueden pasar. Son ejercicios fáciles y muy divertidos. De repente, vi a un peque algo tímido que no parecía tener muchas ganas de participar. Me acerqué a él y le pregunté qué le pasaba. Me dijo que prefería no jugar. Tenía seis años y me aseguró que no era muy bueno en los deportes y que si jugaba seguro que se iban a reír de él.

Nos pusimos a charlar y le dije que el golf es un deporte distinto, que aquí no se juega corriendo, ni dando saltos, que al golf se juega con la cabeza. ¿Tú crees que eres un chico listo?, le pregunté. Me dijo que sí y le contesté que entonces no tenía que tener ningún miedo, al revés, seguro que les iba a ganar a todos. El niño jugó y se lo pasó en grande. Acabó yendo al coche con su padre montado en un buggie con una sonrisa de oreja a oreja.

Tengo muy claro que el golf es un deporte genial para los niños porque no deja a nadie fuera. Todos pueden jugar y todos pueden brillar y disfrutar más allá de que tengan más o menos cualidades físicas. Nadie se siente desplazado y eso hace que todos se enganchen rápidamente. Un gran ejemplo, y muy reciente, es el de los niños del colegio de Brea de Tajo, en la provincia de Madrid. Seguro que habéis conocido su historia estos días.

Os resumo un poco. El director del colegio, Daniel Esteban, tuvo la idea un buen día de meter otros deportes en el colegio más allá del fútbol y del tenis, con el objetivo de que los más pequeños vieran que hay muchas alternativas en la vida y que si, por lo que sea, no se te da bien algún deporte, seguro que hay otro en el que te lo puedes pasar muy bien.

Así, uno de los deportes que se incluyó en el programa de Educación Física fue el golf. Se incluyeron unos ejercicios que se adaptaban perfectamente a los objetivos que había que conseguir en la asignatura ese año. Se lo pasaron tan bien los alumnos que al acabar el curso le dijeron a sus profes que querían más golf, que qué podían hacer. Así nació el germen del putting green que acaban de inaugurar en el patio del colegio de Brea de Tajo. Una historia alucinante.

El director les dijo que podían construir un putting green, pero que necesitaban financiación, un proyecto, hablar con las autoridades, pedir permisos… Todo, todo, lo hicieron los niños. Qué lección de perseverancia, motivación, ilusión, trabajo en equipo… Sí, todos esos, son valores del golf. Y encima, ahora, también están ayudando a los abuelos del pueblo a jugar al golf en el colegio. Generosidad. Inclusión. Todos pueden jugar al golf.

Me dijeron los profesores que algunos chicos y chicas se quedaban al margen cuando había partido de fútbol u otro deporte porque sentían que no eran tan buenos o porque físicamente no tenían las habilidades de otros. En el golf se han dado cuenta de que pueden ser tan buenos como cualquiera y se lo pasan pipa. Qué grande es el golf y qué grandes son los niños y los profesores de Brea de Tajo. Qué mejor enseñanza se le puede dar a un pequeñín que demostrarle que los sueños se pueden conseguir si se pone ilusión, constancia y trabajo en equipo.

Por cierto, no me quiero despedir sin dar las gracias a mis amigos del Alps Tour. Esta semana pasada me he hecho internacional. He estado en Francia, en el Open de la Mirabelle D’or y me lo he pasado genial con los jugadores y todo el equipo del Alps. ¡¡Estoy deseando que nos volvamos a ver y así practico un poquito más mi francés!!

¡¡Un abrazoso!!