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Nacho Elvira se gana el derecho a maldecir su suerte

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Nacho Elvira en la ronda final en el Saujana Golf and Country Club. © Golffile | Ahmad Yusni
Nacho Elvira en la ronda final en el Saujana Golf and Country Club. © Golffile | Ahmad Yusni

Es cierto que Scott Hend (-15), ganador del Maybank Championship tras batir a Nacho Elvira en el primer hoyo de desempate, había cerrado antes una gran vuelta final de 67 golpes. Es cierto que Nacho Elvira (-15), líder al inicio de la jornada, no pudo hacer valer esa ventaja de dos golpes con la que partía, no al menos hasta el punto de acabar por delante, evitando un desempate que siempre es incierto. Es verdad que de muy poco sirve maldecir tu suerte, poner paños calientes o lamentar la cruda y dura realidad, pero si alguien se ha ganado también el derecho a hacerlo, ese es el jugador español…

Así lo vivimos en directo: Un gran Nacho Elvira cae ante Hend y la mala suerte

No queda más remedio que comenzar la historia por el desenlace. Se plantaban Hend y Elvira en el tee del 18, par 5 y hoyo 72 del torneo, con el australiano como líder y con un golpe de ventaja sobre el cántabro. La salida de Hend perdía pista y se iba al bunker, sin posibilidad de tirar de dos a green; la de Nacho cogía el fairway e iba larga. Mientras aguardaban a pegar los respectivos segundos tiros, una tormenta eléctrica se había echado encima del Saujana Golf y ya caían las primeras gotas, gordas y pesadas, preludio de un diluvio. Un diluvio malayo, que no es un diluvio cualquiera, pues siempre llegan henchidos de agua y vatios.

Scott Hend posa con el trofeo de ganador del Maybank Championship. © Golffile | Ahmad Yusni
Scott Hend posa con el trofeo de ganador del Maybank Championship. © Golffile | Ahmad Yusni

Siguiendo la praxis correcta y prudente, el director del torneo, David Garland, perfectamente conocedor de que se avecinaban rayos y truenos (para ello cuentan con una estación meteorológica portátil), debió haber suspendido antes incluso de que pegaran desde el tee, por aquello de dar tiempo a los jugadores, y sobre todo a los aficionados, a resguardarse de los rayos. Decidió dejar que pegaran… Una, dos y hasta tres veces cada uno. Y suspendió el juego cuando ya estaba jarreando de modo inmisericorde, a lo bestia, e inmediatamente después de que a Elvira le estallara un trueno, de un modo claro y nítido, cuando estaba en mitad del swing. No son excusas baratas: es la pura descripción de la realidad fatal que le ha tocado vivir al jugador español, que instintivamente frenaba el golpe y dejaba muy corto un approach que no tenía grandes complicaciones y que bien pudiera haberle procurado una opción de birdie mucho más franca…

Vídeo | El trueno que despistó a Nacho en su approach en el 18

En el momento de la tardía suspensión Hend había dejado antes su tercer golpe a unos siete metros a la izquierda de la bandera y ahora Nacho estaba también de tres en green, a unos nueve metros. Torpe negligencia la del European Tour. Es cierto que la toma de decisiones en tal situación no es tan sencilla, pues también es su labor apurar lo que se pueda para acabar en tiempo y hora, pero hay evidencias que no tienen vuelta de hoja ni se debaten: antes que nada, por encima de todo, está la seguridad de jugadores y público y la tormenta eléctrica ya estaba descargando con mucha gente en el campo. Un desastre en toda regla.

Una vez reanudado el juego, Elvira embocaba su tremendo putt desde nueve metros y estallaba de coraje y alegría. Pero todavía habría de probar alguna cucharada más de bilis.

Vídeo | El increíble putt con el que Elvira forzó el desempate en Malasia

Su salida en el desempate se iba al bunker, por la izquierda, y la de Hend, que se marchaba por la derecha a una zona incluso peor, pegaba en la base del tronco de un árbol y aterrizaba mansa y limpia en la calle, abriéndose incluso el ángulo suficiente para poder atacar el green de dos con un golpe abierto. Después, el segundo disparo del australiano abría mucho más de la cuenta y se dirigía más allá de los bunkers que protegen el greeen por la derecha, donde se le hubiese quedado una posición horrorosa, teniendo en cuenta donde estaba la bandera, precisamente en ese flanco del green. Sin embargo, la bola se acolchaba sobre la enorme hoja de una palmera, después tocaba suavemente en el tronco y aterrizaba en el bunker, una vez se había desviado de su trayectoria fatal. Desde allí, Scott Hend, que reconocía al finalizar con gallardía la presencia de un ángel guardián de sus golpes, sí iba a realizar una excelente sacada para patear y embocar desde cerca para birdie (no llegaba a un metro y medio). Antes, Nacho no había podido enchufar el putt de unos cinco metros que se había dejado por encima de la bandera…

Es aún más lacerante, porque el golf le debía una a Nacho. La de hace casi tres años en Marruecos. Allí, el coreano Wang embocaba primero un putt de unos cuatro metros en el hoyo 72, también en un par 5, para salir al desempate con el español y, unos minutos después, enchufaba otro desde unos diez metros y cuesta abajo, después de haber jugado un hoyo muy mediocre, para forzar una segunda prórroga. Al menos, allí toda la culpa la tuvo un relámpago zigzagueante, Wang, pero no una tormenta de despropósitos y cruel azar.

Elvira y el ‘otro golf’, de obligado cumplimiento en Malasia

Regresemos al comienzo. Es verdad que a Nacho le había costado arrancar la moto más de lo deseable en esta cuarta jornada. Y que su drive y el putter no hilaban tan finos. Y que Hend, junto a él en el partido estelar, tensaba y tensaba la cuerda, sobre todo con dos putts de siete y ocho metros en los hoyos 6 y 7, aciertos fantásticos que suelen decidir al ganador en la ronda final. Pero es cierto también que, con todo y con eso, Nacho se mantenía erguido y capaz sobre el alambre, sin capitular, buscando paciente su gran momento, que llegaría en el hoyo 16, par 3, después de pegar un tirazo desde el tee y con birdie incluido para situarse a un solo golpe de la cabeza. En aquel momento ya estaba claro que el torneo era cosa de dos y, honestamente, el español parecía llegar algo más entero al momento de la verdad. Después, lo dicho, nubarrones y hiel.

¿Queda consuelo para el cántabro y para el golf español, después de encadenar hasta cinco segundos puestos en las últimas cuatro semanas, seis en las últimas siete? Para el golf español, hay mucho más que consuelo, puesto que estos resultados no dejan de ser el producto de una Armada profunda y dispuesta. Y Para Elvira, por supuesto que también lo hay. Al fin y al cabo, ha confirmado la recuperación de su mejor versión, se ha situado en el puesto 17º de la Race to Dubai y puede estar seguro de haber garantizado sus derechos de juego para 2020, una vez que ha superado los 500 puntos en este ranking, una situación por la que nadie habría apostado hace apenas tres semanas, pues había fallado todos los cortes antes de terminar también segundo en Qatar.

Vídeo | Así fue el vueltón de Nacho Elvira para ponerse líder del Maybank Championship

Una rabia amarga, pero pasajera. Es lo que le toca digerir. A este Elvira hay que darle todo el crédito y reservarle una plaza este año (¿por qué no?) en el top 100 del mundo. Él, como hace un año Campillo y Otaegui, llama  ya a la puerta de las grandes citas (majors y campeonatos del mundo), donde todavía no ha podido estrenarse. Es su hora.

Consulte aquí los resultados del Maybank Championship

1 COMENTARIO

  1. Que gran última jornada de torneo se ha disfrutado. Emocionante, muy reñida y con golpes memorables. Por no hablar del desenlace..
    Felicidades al ganador. Nobleza obliga. Scott Hend nos ha regalado una madrugada de golf espléndido. Tiros agresivos a bandera. Con un ritmo de juego al que casi todo el rato no se le entreveían fisuras por donde Nacho le pudiera meter el diente.. Putts increíbles desde todas la distancias («puros» en el 6 y 7. El putt de recuperación en el 12, con un piano entre medias y dos caídas, que dejó temblando el hoyo tampoco estuvo nada mal). Llegó al final de la vuelta lógicamente con la lengua de fuera y bajo mi punto vista, la suspensión por la tormenta le permitió recuperar el aliento para el desempate.
    Enhorabuena igualmente para el gran Nacho Elvira. Está ya de vuelta para la alta competición. Con el del año pasado en el Open de España, es el segundo domingo memorable de golf que disfruto gracias a este estupendo jugador. Aguantó la presión del liderato y de un oponente convertido por momentos en un vendaval de golf (imagino que el caddie Diego Suazo hizo tambien su trabajo con ello). Hoy dejaron de entrar de entrar putts que ayer lo hicieron y aún así, se mantuvo en la pelea todo el tiempo, presionando a su vez el liderato. Y a partir del 16, por un momento aparecieron grietas en el rival. Lástima que el birdie del 17 no hubiera llegado un poco antes (el australiano salvó un par de un metro con la bola rodeando el hoyo..). Heroico lo del 18, después de una suspensión mal gestionada por la organización. Lástima el desempate. Deporte y espectáculo de muy alta competición. El Circuíto Europeo en su esencia. Qué siga.

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