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Con las botas puestas

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Louis Oosthuizen (-16) ha ganado el África Open, tras derrotar en el primer hoyo de desempate al inglés Chris Wood y al español Manuel Quirós. El español ha estado muy cerca de dar la gran campanada con un final apoteósico, pero se ha quedado a las puertas…

El último ganador del British no ha dado opción, aunque la fortuna le haya sonreído en el primer y único hoyo de desempate. Su hierro de salida se cerraba más de la cuenta, disparado por los nervios del momento, y tras botar la bola en el rough terminaba reposando en la calle con enorme suerte. Antes, Louis había sufrido lo suyo en los greenes, dejándose cantidad de opciones de birdie por el camino. Pero, al fin, tras una salida galáctica, no perdonaba el eagle en el par 5 del hoyo 15 y se metía de cabeza en el desempate.

No cabe duda que el desenlace final ha sido una lástima para Quirós. Pero al mismo tiempo, si miramos las cosas con la cabeza fría, también resulta un espectacular logro. Con 31 años cumplidos, el malagueño ha luchado en los últimos años contra viento y marea por ser un miembro estable y fiable del circuito europeo, por momentos con la soga al cuello, luchando en el Challenge la mayoría del tiempo y casi siempre bastante lejos del objetivo. Son muy pocos los profesionales que lo consiguen. La igualdad y el nivel son bestiales en los grandes circuitos y alrededor de ellos.

Pero este resultado es de los que apuntalan un reto de semejantes características. Por eso, quizá, alegraba especialmente verlo hoy disputando un play off junto a uno de los monstruos del golf mundial y otro que lleva el camino de serlo. Por eso duele también especialmente no haber podido verlo alzando el trofeo…

Manuel Quirós acaba de conseguir su mejor resultado en un torneo del circuito europeo. Hasta hoy, un 10º puesto en el Open de Andalucía de 2008, hace 34 meses, era su mejor resultado. Hasta hoy, un cheque de 22.640 euros en el Omega European Masters de 2007 era su mejor ingreso.

Es posible que esta semana cambie sustancialmente su percepción de las cosas. Los 92.000 euros del cheque de que se va a llevar del África Open están muy bien (y además pueden ser decisivos en ese re-ranking que los jugadores como él, los que han conseguido la tarjeta en la Escuela, pasarán en el mes de mayo), pero quién sabe si su mayor ganancia serán la confianza y la solidez adquiridas en el East London Golf Club. No se le va a olvidar fácilmente este campo a Manolo Quirós.

El malagueño ha estado en la pomada durante casi toda la jornada. Un bogey en el hoyo 14 parecía alejarlo definitivamente de la lucha por la victoria. En este hoyo, su segundo tiro desde la calle acababa en un bunker, muy mal puesta, cuando en realidad la ejecución no había sido tan mala. La bola botó fatal y se fue a la arena. Sólo por tres dedos. Un bote tres dedos más a la derecha, y se hubiera dejado una opción razonable de birdie. En fin, nada que no ocurra en golf todos los días del año, pero no por ello menos doloroso…

Quirós, no obstante, se dijo a sí mismo que había llegado muy lejos como para arrojar la toalla en el hoyo 68 del torneo. Todavía tenía que recibir un nuevo golpe: en el último par 5 del campo, el hoyo 15, tampoco lograba el birdie. Ahora sí que, objetivamente, estaba descartado para luchar por el triunfo…

Sin embargo, tres hermosos putts en los hoyos 16, 17 y 18 embocados para birdie lo metían en el play off de desempate. No eran putts dados, no se vayan a creer. En el 16 la metió con suspense desde unos siete metros; en el 17 desde unos cinco metros, y en el 18 desde unos seis metros. Tremendo.

Todavía en el hoyo de desempate estaba a puntito de hacer el birdie con un chip pleno de toque y temple. El español se había ido decididamente a por la bandera con el segundo tiro y se pasaba el green por muy poco. Valiente y decidido. Además, era la estrategia adecuada, teniendo en cuenta que Oosthuizen había dejado antes su bola a menos de tres metros de la cazuela.

Carlos del Moral (-12) ha enseñado los dientes, pero un doble bogey en el hoyo 13 lo dejaba demasiado alejado. Ha hecho muchos birdies, seis, condición indispensable en otra jornada sin apenas viento, pero quizá se ha mostrado demasiado irregular como para aspirar al triunfo. Su semana, en todo caso, ha sido muy buena. Sigue dando los pasos adecuados, cada vez se le ve más cerca…

Resultados finales

Así vivimos la última jornada