
Eduardo de la Riva (-7) ha conseguido el primer gran objetivo de la segunda jornada del Nelson Mandela Championship, que no era otro que terminar su turno de juego en el liderato, en este caso junto al escocés Scott Jamieson (-7) y el inglés Steve Webster (-7)…
Lo ha conseguido gracias a una tarjeta de 61 golpes, cuatro menos en el día en este destartalado Royal Durban Golf Club, reconvertido de urgencia a par 65 por culpa de las lluvias.
Como es bien sabido el torneo finaliza hoy a 36 hoyos, así que el jugador barcelonés está rozando la gloria con la punta de los dedos, pero ahora tiene que aguardar unas cuantas horas para saber si su resultado será el bueno, porque el turno de tarde de juego está recién iniciado y las amenazas son muchas y variadas.
Habrá que ver si alguien es capaz de superar ese registro o si incluso se van añadiendo más candidatos a lo que sería un tumultuoso play off de desempate, que es el punto en el que se encuentran ahora mismo De la Riva, Jamieson y Webster.
La mayor amenaza parece la de Tim Clark, al que bastaría un resultado de tres menos en el día para al menos superar a los actuales líderes. Pero el propio Jamieson, con una tarjeta de ocho menos, ha demostrado que los candidatos al triunfo pueden aparecer detrás de cualquier esquina. El escocés jugó ayer sobre par y ahí está, con opciones de victoria (Alejandro Cañizares, por ejemplo, parte desde su misma posición…)
Quien no va a poder aspirar ya a la victoria es el colíder del ayer, el danés Morten Orum Madsen (-6) que hoy sólo ha jugado una menos en el día.
Hay que significar que Eduardo había llegado hasta el hoyo 18 como líder en solitario, pero un bogey postrero en este hoyo le incluía finalmente en el citado grupo de jugadores que, como líderes provisionales, aguardan acontecimientos desde hace tiempo en la casa club. El bogey de De la Riva ha sido además agónico. Falló el drive de salida por mucho, tanto que se cruzó dos calles, la del 18 y la del 10, y terminó en el rough de la derecha del 10. Desde ahí trató de regresar a la calle del 18, pero se quedó en un rough alto muy feo. Pudo sacarla y desde fuera de green consiguió dos putt fantásticos para un buen bogey. El putt de bogey tenía algo más de un metro. Sufrimiento a raudales, ya que ese putt coincidió con otro de eagle de Jamieson de unos tres metros que habrían colocado al escocés como líder en solitario con -8. Falló Jamieson, metió De La Riva y empate con Webster en cabeza.
Nada más acabar la ronda, De la Riva recibió la felicitación cariñosa de Pablo Larrazábal, que estaba a punto de comenzar su vuelta. Precisamente, Pablo y Del Moral, que vienen jugando en el turno vespertino, tienen muy claro el objetivo. Saben los birdies que hay que hacer, pero también el escaso margen de maniobra que manejan. Una situación sin duda delicada y atractiva…


