
El Volvo Golf Champions se ha puesto al rojo vivo. Una tercera jornada ventosa y con lluvia en el Links at Fancourt (George, Sudáfrica) ha seleccionado con frialdad y mano dura a los candidatos a la victoria. José María Olazábal (-8) no sólo ha salido vivo del envite, sino que además mañana saldrá con serias opciones de triunfo…
Los líderes son Nicolas Colsaerts (-10), que hoy ha vuelto a las andadas con una vuelta de 69 golpes, un cañonazo de resultado en vista de las condiciones de juego, y Branden Grace (-10), que lo ha pasado un poco peor, pero que finalmente se mantiene arriba tras entregar una tarjeta dos arriba del par. Grace se ha hecho fuerte en los pares 5 (cuatro birdies), donde ha pegado auténticos latigazos desde el tee, para jugar casi siempre con hierro el segundo tiro a green.
El mejor resultado del día no ha sido el del Colsaerts, en todo caso, sino el de Charl Schwartzel (-9), 67 golpes. El vigente campeón del Masters ha sido, de largo, el mejor sobre el recorrido sudafricano, porque incluso da la sensación de que podía haber hecho dos o tres menos de no haber fallado algunos putts cortitos.
Al final sólo diez jugadores han terminado hoy por debajo del par. En este sentido hay que apuntar que los primeros partidos han soportado las peores condiciones. Después, poquito a poco, dejó de caer agua y la brisa amainó ligeramente, aunque siempre entrando mucho en juego.
En este sentido hay que destacar sobre todo a Oliver Fisher (-1), que salía en los primeros partidos y ha jugado cuatro menos en el día con las peores condiciones de juego de principio a fin. Este joven inglés de 23 años, con un potencial que asusta, es una auténtica caja de sorpresas.
Seguro que Olazábal no torció el gesto al despertarse esta mañana y encontrarse una jornada desapacible. Más bien todo lo contrario. Nada ni nadie te asegura un buen resultado cuando el viento sopla en un links peligroso como el se juega esta semana, pero al jugador vasco, de entrada, le va la marcha. Siempre le ha ido. Y le gusta que la madre naturaleza entre en juego y ejerza de juez selectivo.
Incluso podíamos haberle visto salir de líder mañana, pero un doble bogey en el 17, par 3, lo ha impedido. Su bola botó en pendiente y salió disparada a unos arbustos. Pero las vueltas son como son y el resultado es el que es. Lo cierto es que Chema antes de este accidente había disparado su registro con dos putt de birdie tremebundos, dicho en el mejor de los sentidos (hoyos 13 y 14). Largos y complicados. Especialmente largo el del 14, un auténtico purazo.
El de Fuentarrabía ha sufrido algunas de sus genuinas escapadas desde el tee, pero casi siempre bien solventadas. Y ha pegado muy buenas maderas de calle para terminar con una vuelta de 72 golpes. Mañana sale en el antepenúltimo partido junto a Padraig Harrington (-7). Metido de lleno en el ojo del huracán, a dos golpes del liderato: eso es un capitán y lo demás son tonterías.
Chema no enlazaba tres vueltas bajo par desde octubre de 2009. Entonces, lo hizo en dos torneos consecutivos: Madrid Masters y Castellón Masters. Eso sí, ni el campo, ni las condiciones de juego de este The Links de Fancourt son comparables al Centro Nacional y al Club del Golf del Mediterráneo.
El filtro provocado por el viento y el agua nos ha dejado con una cabeza de torneo de cinco estrellas. Colsaerts y Grace, desde el último partido, se las van a ver con los Schwartzel, Olazábal, Ernie Els, Oosthuizen, Harrington… Todos ellos ganadores de grandes y con el triunfo a tiro.
El resto de la Armada española ha sufrido un duro revés. Una jornada especialmente aciaga. Ninguno ha encontrado el modo de meterle mano al campo, de sortear los peligros, de templar y mandar ante los caprichos meteorológicos. Y los bogeys, dobles y triples iban cayendo inmisericordes: Jiménez (+3, tras entregar una tarjeta de 79 golpes), Gonzalo Fernández Castaño (+5, 78), Pablo Larrazábal (+7, 78) y Pablo Martín (+20, 90).


