
Tiger Woods ya está donde más le gusta. Abu Dhabi rescata la versión más pura del 'Sunday Tiger'. Gran torneo. Domingo. Vestido de rojo. Partido estelar. Y líder. Eso es lo que se ha fabricado Woods hoy con una magnífica vuelta de 66 golpes…
Tiger (-11) manda en el desierto. Sólo Robert Rock se la ha subido a la chepa y ha conseguido igualar ese -11. A dos golpes, Peter Hanson, Francesco Molinari, Rory McIlroy y Paul Lawrie. La Armada, algo atascada…
En los corrillos de Abu Dhabi ya se venía comentando lo bien que se le ha visto a Tiger con su nuevo swing. Ya les contamos que los propios profesionales hacen cábalas y alguno hasta se atreve a apostar que recuperará el Número 1 del mundo en este 2012. Woods no ha tardado en demostrar que va en serio, que está de vuelta, que ha trabajado duro y bien durante el invierno. Es un Tiger menos explosivo, menos vibrante, menos iluminado si quieren, hasta soso, pero muy fiable, seguro, ordenado… Un rodillo preciso que apenas falla golpes y se mete en muy pocos líos. Sus tarjetas así lo demuestran. Tres vueltas bajo par, dos limpias de bogeys y sólo dos errores en 54 hoyos. Sereno y demoledor.
Un dato revelador. La última vez que Tiger consiguió dos vueltas libres de bogeys en el mismo torneo fue en enero de 2008, en Torrey Pines, uno de sus campos iconos donde ganó su último major. Lo hizo en el entonces llamado Buick Invitational. Lo ganó, por si había dudas. La segunda y la tercera vuelta fueron inmaculadas (66 y 65 golpes). El eco de aquel rugido ha llegado ahora a Abu Dhabi. Cuatro años después, Tiger vuelve a firmar dos rondas sin bogeys en un torneo. Aquel era un Woods aplastantemente dominador. Este sueña con volver a serlo. De momento, parece que está en el buen camino.
Su juego largo se está mostrando sólido como el acero. Hoy ha cogido diez calles y 16 greenes. Ni siquiera necesita patear como los ángeles. Lo hace fácil. Los birdies caen de forma natural, sin estridencias.
Robert Rock (-11) ha sido el único que ha podido seguirle el ritmo. El inglés representa fuera del campo lo opuesto a Tiger. Siempre lejos de los focos, sin llamar la atención, un golfista atípico que ni siquiera lleva gorra. Pero que juega al golf de maravilla. Crece año tras año. Su gran objetivo este año es la Ryder Cup. Hoy ha hecho 66 golpes, como Tiger, aunque la clave de su éxito ha estado en los greenes (25 putts).
Tiger no lo tendrá nada fácil mañana para rematar. Y no sólo por Rock. Detrás tiene a una cuarta parte del equipo europeo que ganó la Ryder en Gales, McIlroy, Francesco, Hanson más Paul Lawrie. Todos ellos, habituados a firmar vueltas muy bajas cuando se les presenta la ocasión. Jugadores que se sacan de la manga una racha de birdies como quien cose.
Hoy Abu Dhabi sí ha recordado al 'viejo' Abu Dhabi. Cincuenta tarjetas por debajo del par. Una vuelta de 64 golpes (Hanson) y varias de 65, entre ellas la de Gonzalo Fernández Castaño. Posiciones de bandera más asequibles y greenes algo más tiernos. Hoy había más sonrisas a la salida de la carpa de entrega de tarjetas. Menos resoplidos.
La Armada, sin embargo, al margen de Gonzalo Fernández Castaño que venía desde atrás, no ha podido exprimir estas condiciones más favorables. El madrileño, Miguel Ángel Jiménez y Sergio García están empatados con -5, a tres golpes del top ten y a seis del liderato. Jiménez ha hecho 70 golpes y Sergio 71. El malagueño está jugando bien. Buena prueba de ello es que ha estado 40 hoyos sin hacer bogeys. Sergio ha sabido reaccionar a tiempo tras una vuelta muy atascada. El de Borriol ha terminado con birdie en el 15 – eagle en el 18 y se ha dejado opciones de hacer algo bonito mañana.
Alejandro Cañizares (-4) ha hecho 70 golpes y sigue mejorando día a día sus prestaciones, apoyado sobre todo en un lúcido juego corto. Más atrás, han quedado José Manuel Lara (-2), hoy 74 golpes, Rafa Cabrera Bello (+1), hoy 71 y José María Olazábal (+6), hoy 78. El de Fuenterrabía ha vivido hoy un auténtico suplicio. Sólo ha cogido seis greenes.


