
Son tiempos de echar el cuero al suelo y reflexionar: en qué puedo mejorar…
Aunque Pablo Larrazábal (Barcelona, 1983), en realidad, lleva ya unas cuantas semanas modelando la que debe ser una nueva y mejorada versión de sí mismo.
Lo está haciendo, entre otras novedades, de la mano de su hermano, Alex Larrazábal, que ha entrado de lleno en su equipo de trabajo. De estas y otras muchas cuestiones ha hablado Pablo con Tengolf.
Un 2012 que se define sobre todo con una palabra: solidez. «Digamos que 2012 fue un año muy correcto. Sólo he fallado tres cortes en más de treinta torneos. Ha sido mi temporada más regular y en la que mejor he jugado sin duda de tee a green. Me ha faltado jugar bien algunos domingos, porque me metí en la pelea varias veces. Podía haber sido un año espectacular, pero fallé los domingos».
En qué va a cambiar Pablo Larrazábal en el año que acaba de entrar. «Puedes jugar bien un domingo o no para tratar de ganar un torneo, pero lo que está claro es que cada vez hay que estar más preparado para al menos darte esa oportunidad. Quien no está bien, ni siquiera puede llegar a luchar por ganar. Y yo he tomado cartas en el asunto, porque la gente cada vez está mejor preparada”.
¿Cómo ha tomado cartas en el asunto?… “Este año hay dos personas más en mi equipo. Una es Emilio Pereira, habitual preparador físico de Miguel Ángel Jiménez, que va a estar con José María Olazábal, Rafa Cabrera Bello y conmigo, hasta que Miguel vuelva, que se unirá. Estará con nosotros durante los torneos para no descuidar ninguna semana esta parcela. Este aspecto lo estoy cuidando mucho desde ya mismo y ya he perdido unos cuantos kilos… No tengo todavía la pinta de Rafa Cabrera, pero todo se andará. En serio: no puedo decir que me esté haciendo viejo porque todavía no he cumplido treinta años, pero hay que ponerse las pilas cuanto antes para no perder terreno y voy teniendo una edad en la que hay que irse cuidando mucho más».
El gran cambio en la planificación de su trabajo. «La otra persona que ha entrado en mi equipo de trabajo es mi hermano Alex, que va a ser mi mano derecha y la de mi entrenador, Damian Taylor. Alex estará conmigo, por ejemplo, durante esas semanas en las que llego a mi casa entre torneo y torneo, ayudándome a preparar mucho mejor la siguiente cita. Creo que este va a ser el gran cambio porque me va a ayudar a llegar mejor preparado a cada torneo. Ya he estado toda la pretemporada con él. Mi hermano sabe mucho de golf, lleva años en esto y también ha aprendido mucho durante ese año y medio que ha estado junto a José María Olazábal. Me lo estoy currando bastante y creo que en 2013 se van a ver en mí bastantes cambios físicos y también técnicos».
Objetivos, partiendo de una lectura certera de su situación en la élite del golf mundial. «Llevo un año y medio más o menos entre los puestos setenta y noventa del mundo. Eso significa que tengo el nivel suficiente para estar ahí, en el top-100. Pero también significa que estoy a las puertas de muchas cosas grandes… O de ninguna. Necesito prepararme para asumir nuevos retos. Y todo jugador de golf, lo que quiere es estar en los ‘majors’ y en los grandes torneos. No soy muy de ponerme un objetivo concreto, pero reconozco que me gustaría ganar 21 puestos en el ranking mundial en estas primeras semanas para estar en el Accenture Match Play. A ver: tengo que hacerlo en los primeros torneos, y tampoco se trata de ponerse a correr, pero sí de remar en esa dirección. Ahora mismo no estoy metido en ningún ‘major’, sólo el PGA y tampoco es seguro a estas alturas, así que lo primero es tener los pies en el suelo y trabajar muy duro para ir entrando en esas grandes citas».


