
Hoyo 1. Kaymer empieza con birdie. Jiménez no se raja. Si tu me haces un birdie, yo te hago otro…
Hoyo 2. Kaymer hace birdie. Jiménez responde. Otro birdie. Con un comienzo así nadie jamás podrá sacar la conclusión de que al español le pudo el peso del partido o que no dio la cara.
Le ha podido Kaymer, que huele a Número 1. Es más, apesta. Al alemán ya sólo le falta un escalón para ser el rey del golf mundial. Si elimina en semifinales a Bubba Watson no tendrá a nadie por encima. Lo mismo, hasta tenemos que contarlo esta misma noche, y es que las semifinales se disputan justo después de los cuartos de final.
Pero Jiménez nos ha brindado uno de los momentos más apasionantes de este Accenture. Hoyo 14 finiquitado y el español cuatro abajo. No hay margen. La soga aprieta que mata…
Kaymer había firmado seis birdies en catorce hoyos. Mucho Kaymer. Pero el malagueño no deja que el partido muera sin luchar. Que me gane. Yo sigo. Una lección más de dignidad. De orgullo. De competitividad. Que vayan aprendiendo algunos gallitos (mayúsculos jugadores, por otro lado…) que dan la mano a su rival antes de llegar al green. Así, Miguel ha llevado el partido hasta el hoyo 18 sorteando dificultades y sacando punta a cada pequeño error del alemán.
En el acto final, el 18, Kaymer ha mostrado una sangre fría a prueba de bomba, porque en ese punto, aunque parezca increíble, era él quien lo tenía peor. En esas, Martin aún se sacaba un putt que dejaba el par hecho (unos 20 metros) y obligaba a Miguel a embocar desde el rough (más cerca de bandera) si quería llevar el duelo a la prolongación.
Fúmate un puro a nuestra salud, Miguel. Te lo has ganado.
Kaymer se enfrentará en semifinales a Bubba Watson. Su enfrentamiento de cuartos ha sido el más épico. J.B. Holmes se ponía en cabeza pronto y parecía finiquitar el asunto en el hoyo 10, momento en el que se ponía cinco arriba. Era lógico, marchaba cinco bajo par. Brutal. Sin embargo, el zurdo Watson ha sabido agarrarse. Ha apretado y ha puesto nervioso a su rival. Hasta el punto de que ha conseguido empatar en el 18. El hoyo de desempate han sido una locura.
Los dos se iban al desierto de salida. Nervios, miradas, árbitros, dropajes, penalidad, no penalidad, volvemos al tee…. match play en estado puro. Divertidísimo. Menos para ellos, que estaban al borde de un ataque de nervios. Han solventado la papeleta como han podido. Bubba se dejaba una gran opción de par. Golpazo. Embocaba. Holmes hacía bogey. Fin de la historia.
La otra semifinal enfrentará a Luke Donald y Matt Kuchar. El inglés prosigue con esa velocidad de crucero que él mejor que nadie consigue que parezca fácil. Ha derrotado a Ryan Moore por un contundente 5 y 4. La verdad, huele a ganador en estos momentos, aunque parezca algo precipitado el vaticinio. Hay algo irrebatible: nadie está jugando mejor que Donald en este Accenture. Al menos, hasta ahora.
Kuchar ha derrotado a Yang en un partido muy igualado. El norteamericano, que tiene cara de no haber roto nunca un plato, es un enemigo temible. Las mata callando. Ha ganado por 2 y 1, pero ha tenido el partido bajo control de principio a fin.


