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Raúl Quirós ve la botella medio llena

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Raúl Quirós estaba llamado a cosechar éxitos y triunfos en la élite del golf europeo y mundial. Quienes lo vieron jugar a finales de los noventa, cuando se hizo profesional tras una magnífica trayectoria amateur, así lo atestiguan…

Pero no todos llegan a la cima de buenas a primeras. Cada recorrido vital es un mundo. Y es muy probable que a Raúl le pesara demasiado aquel lastre, el de las altas expectativas, además de una maldita lesión de espalda cuando de nuevo comenzaba a repuntar.

Pero si algo tiene de positivo este deporte es que nadie con 32 años y que juegue maravillosamente al golf, como es el caso de Raúl, puede darse por enterrado.

Así, el gaditano llegaba este año hasta la Final de la Escuela. Y también pasaba el corte tras la cuarta jornada, una experiencia de la que ya apenas guardaba un recuerdo. "Yo es que casi no sabía lo que era esto. La Final se me ha hecho muy larga, muy pesada. Y he notado mucho el cansancio mental porque además el juego era muy lento, con vueltas de cinco horas y media. Tremendo. Y el caso es que yo estaba jugando muy bien, pero los segundos nueve hoyos de cada día se me hacían eternos y siempre había un momento en el que no conseguía seguir conectado. Jugué la Final del Peugeot,  luego seguido la semifinal de la Escuela en Murcia, donde el desgaste también es muy grande, porque sabes que casi no puedes fallar ni un día, y luego la Final… Yo no estoy tan acostumbrado a ese ritmo, es la verdad, sobre todo mentalmente", confiesa a Tengolf.

Raúl no pudo al fin y a la postre obtener la tarjeta. Se quedaba a dos golpes. Sin embargo, tiene la tarjeta completa del Challenge Tour y entiende que quizá ha llegado su momento. La decepción de no meterse entre los treinta primeros no le ha ofuscado.

"Yo hago un balance bastante positivo. Hay que pensar que yo llegaba a la Final con muy pocas expectativas para 2012, sólo los torneos del Peugeot Tour y ahora tengo la carta del Challenge y, además, creo que podré entrar en seis o siete torneos del circuito europeo. Al fin tengo por delante un año completo, un calendario completo para planificarlo y jugarlo. Ahora sabré que si fallo un día no se acaba el mundo. Que podré recuperarme en breve, otra semana, en otro torneo…".

Su idea, entonces, es jugar todo lo que pueda. "Tengo ilusión por jugar el Challenge, todo lo que pueda, hasta donde llegue el dinero, que es algo que hay que tener en cuenta. A ver si consigo un patrocinador y puedo a 'full',  ir a todo", concluye.

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