
El turno matutino de juego está casi finalizado en el Doha Golf Club. El día es duro de verdad. Para hombres. La tormenta ventosa exige concentración máxima. La elección de palo trae loco a todo el mundo demasiadas veces. De locura. Jugar bajo par resulta ya excepcional…
No en vano, se cuentan con los dedos de una mano los jugadores que lo han conseguido mediada la jornada… Y ninguno ha llegado a la meta sin haber firmado al menos un bogey en su tarjeta. Es casi imposible conseguirlo, porque incluso buenos golpes pueden acabar como el rosario de la aurora. Y eso que se han adelantado hasta siete tees (hoyos 3, 5, 7, 11, 12, 13 y 14), porque de otro modo la catástrofe podía haber adquirido tintes trágicos
Un superclase como Retief Goosen (-3) es el líder. El sudafricano ha estado soberbio alrededor de green (6/7 recuperaciones). Y no queda otra si se quiere ir hacia arriba, pues hoy todo el mundo va a fallar muchos greenes. Una buena manera, sin duda, de celebrar su 42º cumpleaños.
Richard Finch (-2) Robert Karlsson (-2), Darren Fichardt (-2) y Markus Brier (-1) completan la nómina de valientes que ha finalizado bajo par. El defensor del título, Karlsson, ha lanzado un órdago de importancia en semejantes condiciones. El sueco ha metido muy buenos putts, fundamental para hacer una buena ronda en estas condiciones. Su par en el hoyo 6 ha sido fantástico. Rondaba hasta el doble bogey, pero ha embocado un gran tubo de unos 12 metros para par.
Dos españoles han completado ya su vuelta. Son Sergio García (+1) y Álvaro Velasco (+5). Si ayer explicábamos que Sergio está tratando de encontrar el equilibrio mental y técnico, hoy tenemos que apuntar, en honor a la verdad, que el jugador casi ha llegado a desesperarse en el campo. Ha rozado el límite de su paciencia. Pero ha resultado vencedor.
No le gustaba nada lo que estaba viendo en el campo y, sobre todo, cómo estaba sintiendo él los palos. Sin embargo, visto desde fuera y con la cabeza fría, lo cierto es que el de Castellón ha sabido agarrarse, recuperar en situaciones muy complicadas y terminar con un buen resultado, tal y como está el día. “Ha sido un día muy ventoso, complicado, pero tampoco he estado bien, he estado fatal, así lo he sentido yo”, explicaba al finalizar.
Resulta muy complicado meterse en la cabeza de un profesional de golf. Ellos gestionan de un modo muy personal sus sensaciones y emociones en el campo. Así, Sergio tiene su visión, personal e intransferible. Según la nuestra, quizá él debería ser capaz de ver el lado bueno a una vuelta como la de hoy. No se lidian así como así rachas de 40 kilómetros por hora, nadie o casi nadie lo ha conseguido esta mañana, y su juego, errático por momentos, pero siempre vivo, ha mostrado caras positivas. Su putter, por ejemplo, ha funcionado más que correctamente. Y no es ésta cuestión que haya que pasar por alto.
Sergio ha salvado pares muy complicados, embocando putts de tres y cuatro metros, quizá más… Eso también es golf. Y del bueno.
Álvaro Velasco ha sufrido lo suyo, pero habrá que ver dónde acaba su resultado al final del día, porque seguramente el drama se atenúe. Tampoco él se ha visto fino. “Las condiciones eran muy difíciles, pero mi juego ha estado flojo. Con este viento, si pegas un mal golpe se convierte en malísimo. Se hace muy complicado juzgar los golpes. La distancia, la elección de palos, el bote en los greenes, que están muy duros…No he sentido nunca que tenía el control del juego”, señalaba.
Un hierro 3 al agua en el par 3 del hoyo 13, absolutamente sorprendente por lo corto que se ha quedado (doble bogey, al que casi podríamos catalogar como de injusto), y el hecho de no sacar el birdie del 16, después de haber pegado su mejor golpe del día (una madera 3 que ha cogido green de uno en este par 4 y se ha ido ligeramente por detrás, pasando muy cerca del hoyo), han marcado su final de vuelta.
En cuanto a los nombres más ilustres, hay que destacar el duro día en la oficina de Steve Stricker, que ha debutado en el Oriente Medio con una vuelta de +4; Lee Westwood, sin estar demasiado fino, ha sabido agarrarse bien y sacar una vuelta de +1, lo mismo que Louis Oosthuizen, ganador del British Open el año pasado y que se mueve bien en días ventosos. La otra gran vuelta de los pesos pesados ha sido la de Ian Poulter, que ha levantado un errático comienzo para acabar al par en el día.
Ya está en marcha el turno vespertino. La mejor noticia de la Armada es Miguel Ángel Jiménez. El malagueño, muy grande, se encuentra uno bajo par después de cinco hoyos…


