
Mickelson es sinónimo de espectáculo. Ayer pudieron comprobarlo de nuevo los aficionados del The Barclays que tranquilamente se estaban tomando una cerveza en la carpa restaurante del green del hoyo 5.
Mickelson se fue a la derecha de salida en este par 4 corto. Su bola pegó un bote extraordinario y se encaramó a la carpa, entre sillas, mesas, cervezas y algún perrito caliente. El golfista de San Diego valoró la opción de dropar sin penalidad, pero tras consultar con el árbitro vio que la bola se le iba a quedar peor de donde estaba en la carpa. Así que decidió pegar desde arriba entre la algarabía de los aficionados. Alguno, incluso, un artista, le ofreció una cerveza antes de golpear.


