Álvaro Quirós (+3) ha tenido un duro día en la oficina en la primera jornada del WGC Bridgestone Invitational que se disputa en el recorrido de Firestone, Ohio…
Ha sido una ronda de supervivencia para el gaditano, motivada fundamentalmente por su irregularidad con los hierros y rematada con algún putt corto errado de los que hacen mucho daño. Ha conseguido aguantar, reponerse y mantenerse vivo en el torneo, que no es poco si tenemos en cuenta que de los diez primeros greenes sólo ha podido cazar tres.
Aterrizó en Akron con las muñecas en perfecto estado de revista tras la infiltración a la que se sometió en Barcelona, pero con la cabeza llena de dudas por la inconsistencia de su juego. "Pego una para cada lado", aseguraba horas antes de comenzar el torneo. No le faltaba razón, aunque conviene puntualizar que el problema hoy ha estado desde la calle. El driver ha sido, posiblemente, el mejor palo de la bolsa. No sólo ha cazado 11 de las 15 calles, y sólo una ha sido realmente una escapada, sino que ha pegado muy largo. Aún no han pasado todos los jugadores por el campo, pero en el momento de terminar su vuelta, tenía el récord de distancia en cinco de los 14 hoyos donde se mide (hay cuatro pares tres).
Empezaba con birdie en el hoyo 2 (primer par 5). Aprovechaba una gran salida y desde el búnker que hay a la entrada del green se dejaba una opción de birdie de algo más de dos metros. Adentro. Hacía ese birdie, pero mientras sufría. Recuperaba en el 1, en el 3 y en el 4.
En el 6 hacía un doble bogey que caía como una losa. Se marchó de dos al búnker y firmó tres putts desde unos siete metros. Doloroso. Fallaba el siguiente tiro. Como si aún quedara algo en su cabeza de lo que había pasado en el green anterior. La salida en el 7 (par 3) se marchaba al búnker del fondo y terminaba con bogey.
A partir de ahí ha conseguido rehacerse y aguantar el tipo. Sin jugar brillante, ni dejarse muchas opciones de birdie, la única realmente clara han sido en el 16 (desde poco más de un metro), se ha fajado y no ha tirado la toalla. Esto es muy positivo y le servirá para los próximos días.
En el 11 hizo un gran birdie. Uno de los mejores tiros del día. Tras otra gran salida dejaba su bola a 2,5 metros del hoyo. Se reponía así de una mala pasada de su putter en el hoyo 10, donde fallaba para par desde menos de un metro. Como si los 'hados' no dejaran hoy a Álvaro levantar la cabeza, tras el birdie en el 11 cometía otro bogey en el 12 (par 3) al fallar nuevamente con el hierro desde el tee.
No ha sido una buena puesta en escena en una jornada donde se están viendo buenos resultados. De hecho, en el momento de escribir esta crónica, 17 jugadores han terminado ya su ronda bajo par. Los líderes (Sabbatini, D.A. Points, Cink, Bjorn y Snedeker) están con -4, aunque Jason Day está en el 17 con -6
Lo más positivo es que aún quedan tres días por delante, margen más que suficiente para remontar, ya que recordemos que en este torneo no hay corte. No ha sido una buena vuelta, pero al menos ha conseguido mantenerse en pie.
Análisis de la vuelta de Sergio García


