Pasadas las ocho de la mañana (horario irlandés) pegaba Azahara Muñoz su primer golpe en una Solheim Cup, saliendo en el tercer partido de los primeros foursomes junto a la escocesa Catriona Matthew…
Mucho le habían contado a la joven española acerca de los nervios que se pasan en el tee del 1 del primer día en esta competición. Y bien que lo ha comprobado. Porque además, aunque Matthew es a todas luces más experta (42 años e iniciando su quinta Solheim), le tocó a ella pegar ese primer driver. Ese era el orden programado por el equipo, el que mejor venía a la pareja, y la española tuvo que asumir la responsabilidad. Así que de entrada, más nervios…
Su golpe de salida, bien dirigido, se quedaba un poco corto e iba a parar a una trampa de arena. No, la malagueña no va a enmarcar su primer hoyo en una Solheim, aunque seguramente lo recordará toda la vida, ya que aún tenía un putt de bogey para ganar el hoyo. Al final, empate con doble bogey y a otra cosa.
Es bien cierto que sus rivales, Stacey Lewis y Angela Stanford, no han desarrollado su mejor golf, sobre todo con un inicio muy negativo de cinco sobre par por los primeros cinco hoyos. Pero no lo es menos que la española, a partir de esa primera salida, fue centrándose para sacar a relucir una de sus mejores armas: la solidez desde el tee, la seguridad, la consistencia… Muchas calles y muchos greenes. Como mandan los cánones.
La española ha sido una espléndida compañera en foursomes. Porque, antes de nada, siempre ha evitado los líos, los compromisos graves, poniendo la bola en juego con solvencia y pateando con corrección (ella seguramente pensará que tenía que haber embocado alguno más…), para no situar en problemas a Matthew en unos greenes realmente rápidos y traicioneros. En efecto, la pareja europea adquirió muy pronto ventaja y después Azahara y Catriona han sabido administrarla con sabiduría.
La española también ha protagonizado momentos de extraordinaria brillantez. Hay que destacar ese chip rodado que embocaba en el hoyo 11 para birdie, con la pareja americana mejor situada. Y, por supuesto, ese putt tan largo que dejaba dado en el hoyo 16 para finiquitar el duelo.
Sea como sea, y con una equilibrada y siempre tranquilla Matthew al lado, ha sido protagonista del partido más claro de la mañana. Descansa en la jornada vespertina de fourballs, pero ya ha dejado bien claro a sus capitanas que ella no se arruga así como así…


