
Carlos del Moral ha pasado algo más que una simple fatiga la semana pasada en Sudáfrica…
Hace ya mucho tiempo que dábamos por hecho que el valenciano había atado la tarjeta del circuito europeo para 2012. Así lo parecía, al menos. Pero este 2011 ha puesto muy caro el precio de la 'permanencia' entre los mejores. Se van a necesitar más de 250.000 euros. Sólo en 2009 hizo falta algo más en la historia del circuito. Así es, porque en ambos años se doblaron torneos a principios y finales de temporada (este año se han repetido el Alfred Dunhill y el Open de Sudáfrica, y en 2009 se repitió Hong Kong).
Así, se le fueron complicando las cosas y tuvo que viajar a Sudáfrica a jugársela a cara de perro. En el Alfred Dunhill pasaba el corte, pero terminaba muy atrás y no remataba la faena. Y en el Open de Sudáfrica…
Allí las cosas llegaron a ponerse realmente negras. Se lo cuenta a Tengolf el propio jugador. "Esta última semana en Sudáfrica ha sido… Creía que se me paraba el corazón. Ha sido muy angustioso. Sobre todo la jornada del viernes, con el corte en juego. Porque empecé a verlo todo imposible si no era capaz de pasar el corte".
No le faltaba razón porque, de hecho, de no haber pasado el corte ahora mismo estaría situado en el puesto 120º y sin posibilidad ya de mejorar, puesto que él no tenía entrada en el último torneo del año en Hong Kong.
Pues bien, pensando en todo ello, Carlos se plantaba en el hoyo 16 del Serengeti Golf Club, un par 5 muy largo. En ese momento marchaba con un acumulado de dos abajo y haciendo sus cálculos (el corte se terminó pasando precisamente con ese resultado de -2)… La salida fue muy buena, a calle, y larga. Y ahí, plantado en el fairway del 16, le vino un tremendo pensamiento a la cabeza. Así nos lo relata: "Sabía que si me iba al agua con el segundo tiro no pasaría el corte. Y era plenamente consciente de que si no pasaba el corte me quedaba sin tarjeta para el año que viene. Así que muy tranquilo no estaba… Pero afortunadamente todo salió bien. Me concentré y pegué una gran madera 3 que casi me dejó dado el eagle".
Un dura prueba que seguro terminará dando sus réditos, y que puede hacer buena toda esa angustia. "Es la primera vez que me veo en una situación así, tan límite. Así que yo creo que toda esta experiencia tiene que servir para algo el año que viene. Ahora ya sí me veo con la tarjeta. Ni siquiera contemplo la posibilidad de que se dé una carambola horrorosa en Hong Kong, no puede darse en un solo torneo, no puede ser", finalizaba.
En efecto, hoy descansa tranquilo en el puesto 112º de la Race y tendría que darse una posibilidad entre un millón para que se quedara fuera. Objetivo cumplido.


