
Entrevista con Gonzaga Escauriaza, presidente de la Real Federación Española de Golf
Gonzaga Escauriaza nos recibe en su despacho del Centro Nacional de Golf rodeado de papeles y con una pluma azul en la mano. Está firmando un documento detrás de otro, mientras por el amplio ventanal de su izquierda se ve a una retahíla de jugadores llegando a cuentagotas a los greenes del 16 y 18.
El escenario es perfecto para hacer una radiografía al golf español. El presidente de la Federación Española se muestra cordial, cercano y muy natural. No atravesamos el mejor momento, pero no elude ninguna pregunta: la decepción de Buenos Aires, la economía de la Federación, la imagen del golf, a dónde va el dinero de las licencias…
El varapalo de Buenos Aires ha dejado tiritando a las diferentes federaciones españoles, ¿cómo se encuentra la de golf en relación a otras y qué noticias tienen de futuras ayudas?
En Buenos Aires charlamos con el ministro y se le pidió una audiencia. Se ha fijado una reunión con cinco presidentes de distintas federaciones para el 9 de octubre. Allí se tratará de que no se reduzcan las ayudas para el año que viene porque hay muchas federaciones que lo están pasando muy mal. Nosotros lo estamos pasando mal porque las licencias bajan bastante, estamos ya por debajo de 300.000. Hace tres o cuatro años teníamos 330.000, así que hemos perdido muchas netas, ya que en realidad hacemos unas diez mil cada año. Además, cuesta que la gente venga a jugar al Centro Nacional, porque la gente ha reducido todos los gastos, jugar, las clases… Nosotros tenemos más margen por el dinero que entra, pero en gimnasia, por ejemplo, se han quedado con la mitad de la plantilla. Algunas federaciones estaban desesperadas con el varapalo de Buenos Aires.
Hacia dónde camina la imagen del golf español después de los pasos abordados por la Federación para tratar de eliminar esa concepción elitista que se tiene en muchos sectores, ¿cree que lo que se ha hecho ha funcionado?
Sí se han dado pasos para que el golf se deje de considerar elitista. Todo lo que se ha hecho de pitch&putt en pueblos y ciudades, como por ejemplo en Alcázar de San Juan o Elche, que se inaugura ahora a cien metros del corte ingles, sirve. No son instalaciones con ese glamour de 18 hoyos, con lagos, bosques, arbolados… Eso ya no lo hay. A las canchas de pitch&putt van todo tipo de colegios, privados, públicos, concertados… De todo tipo. Ese contacto en un pitch&putt no tienen la imagen de glamour que decíamos antes y eso ha hecho mucho bien. Evidentemente, hay ‘Valderramas’, pero igual que hay ‘Ferraris’ e ‘Ibizas’.
También nos vendrán muy bien los Juegos Olímpicos, porque se va a ver golf en los Juegos y se va a ver en abierto. Ahora tenemos un canal que cubre el golf, que es Canal Plus Golf, que nos viene fantástico y es una maravilla a nivel de comunicación, pero claro, lo normal es que te abones a él si ya juegas al golf, es decir, no descubres el golf a gente nueva. Sin embargo, en los Juegos se da en abierto y eso es bueno porque el golf en televisión es muy agradecido, se entiende muy rápido, es bonito y se disfruta. Te puedes enganchar viendo golf.
Hablando de ‘Ferraris’ e ‘Ibizas’, ¿qué opinión tiene de esas casas club que se hacen de 3.000 metros cuadrados que casi parecen palacetes?
Mi opinión es que el dinero hay que gastarlo en el campo de golf y después vas haciendo lo que puedas con la casa club, primero una tienda de campaña y después vas creciendo. Lo de las casas club gigantes es una epidemia, una obsesión que después de haber visto ejemplos claros de fracasos se sigue haciendo, es insólito. El que juega al golf quiere tener un buen campo y después, sí, un bar para tomarte un refresco y un pincho de tortilla que se pueda comer y ya está.
¿A dónde van los 74,60 euros de la licencia anual, cómo se distribuye el dinero?
Os lo describo:
– 4 euros y pico en el seguro y luego el 50 por ciento para la territorial y el otro 50 para la española. El 50 por ciento de la española, es decir, unos 35 euros se invierte del siguiente modo:
– Gestión y mantenimiento del hándicap. Es una función que tiene la Federación y es un gran servicio para el jugador.
– Los equipos nacionales. El amateur contribuye con su dinero a que España gane muchas cosas en categorías inferiores y para, además, poder formar futuros golfistas que cuando se pasan a profesionales también ayudamos con el programa Pro Team. Creemos que esto es importante porque pensamos que cuando dan el salto se quedan algo desvalidos. En este sentido, estamos muy contentos porque, por ejemplo, este año se ha sacado la tarjeta del Circuito Europeo Adrián Otaegui. Ayudamos a nuestros profesionales hasta que vuelan solos. Aunque no le revierta directamente al amateur que paga la licencia, creemos que es importante para el golf.
– Promoción en colegios. Estamos ya en 200 colegios porque pensamos que la Federación tiene que tratar de poner este deporte en manos de la mayoría. Vamos a colegios donde luego haya una cancha cerca para que puedan jugar por siete euros.
– Organizar todos los campeonatos de España, de categorías inferiores, profesionales y senior.
– Organizar el Open de España masculino y femenino.
– Organizar dos Challenge.
– Organizar cuatro Alps.
En todos los campeonatos profesionales la Federación paga unos cuatro millones de euros.
– Instalaciones. Los equipos nacionales requieren hoy en día un buen equipamiento, y ahí tenemos el centro de excelencia que no tienes más remedio que tener. Lo tienen todos los países y lo tienes que tener al día. No te puedes quedar atrás.
– Hasta ahora hacíamos los controles antidoping (y se hacían bien y muchos), aunque a partir de ahora lo hará el CSD.
– Las reglas. Poner al día lo que dice St. Andrews y sacar los libretos y traducirlos y mandar los árbitros a las pruebas. Tendremos unas 40 pruebas. Los árbitros no cobran, pero hay que pagarles dietas.
– El golf adaptado. Hemos creado 35 escuelas. Alguno se quejará de por qué lo tiene que pagar, pero creo que genera mucha satisfacción. Todos los especialistas y padres nos cuentan que el golf es muy bueno para ellos, especialmente para chicos con síndrome de down y autismo.
– La propia estructura de la Federación necesaria para que todo funcione.
Como veis toca muchas cosas.
Hablando de inversión y repercusión del gasto, ahora hemos puesto en marcha otra fórmula que creemos será mejor. Por ejemplo, en el pitch&putt de Alcázar de San Juan lo que queremos es que ellos, el Ayuntamiento y sus gentes, se impliquen más. Nosotros lo pagamos, pero si en tantos años no hace usted tantas licencias, usted nos devuelve una parte del dinero, porque lo hacemos para fomentar el golf y que haya más licencias. Para demostrar que el dinero de las licencias repercute en muchas ocasiones en la creación de nuevas licencias. Al menos, eso es lo que buscamos.
Una pregunta directa: si le dieran a elegir, ¿qué prefiere el presidente de la Federación, un major o 1.000 licencias más?
Un major. Está muy relacionado, pero me quedo con el major. Primero cojo el major y después ya haré las mil licencias.
Y para rizar el rizo, si le preguntamos quién prefiere que gane ese major…
No, no ahí no voy a entrar. (risas)
Bueno, está claro que si José María Olazábal o Miguel Ángel Jiménez ganaran una Jarra de Clarete todos estaríamos encantados, al fin y al cabo el resto de la Armada tiene más margen y tiempo…
Está claro que si Chema Olazábal gana el British sería algo muy grande, pero si gana Miguel Ángel Jiménez sería extraordinario, porque Chema ya tiene dos (Masters). Si gana Miguel Ángel sería espectacular y merecidísimo. Es impresionante lo que está haciendo.
(*) Después de abordar los temas más farragosos, pero necesarios e interesantes, agarramos los palos y nos vamos al campo. Hacemos un test divertido y curioso de golf al presidente. No se pierdan ver el VÍDEO este jueves en TENGOLF.


