Desde este jueves arranca en Melbourne el ISPS HANDA Australian Open. El segundo torneo de la temporada en el DP World Tour llega cargado con mucha fuerza.
Un torneo con mucha historia que se disputó por primera vez allá por 1904 y que trae además cargado debajo del brazo tres invitaciones para el Open. Irán a parar a los tres mejores clasificados del torneo que no estén ya exentos. Tan solo Joaquin Niemann, Cameron Smith y Jordan Smith tienen ya el billete asegurado para la cita de Royal Portrush.
Un año más, el evento incluye tres torneos: los Open de Australia masculino y femenino y el Campeonato de Australia para jugadores con discapacidad. El torneo masculino y el femenino (sancionados por el WPGA Tour de Australasia) se disputan simultáneamente en Kingston Heath y Victoria el jueves y el viernes, y en Kingston Heath durante el fin de semana. El Australian All Abilities Championship se juega de jueves a sábado (54 hoyos con un corte de 36 hoyos) únicamente en Kingston Heath.
Siete españoles se plantan en Melbourne con la intención de firmar una gran actuación que les permita además clasificarse para el último Major del año: Alfredo García Heredia, Manu Elvira, Iván Cantero, Rafa Cabrera Bello, Sebas García, Ángel Ayora y Joel Moscatel. Solo Alfredo y Rafa saben lo que es jugar un Major. Además, el asturiano no juega un Grande desde 2009 y el canario suma tres temporadas sin participar en una gran cita.
Sin ninguna duda, los seis sueñan con el Open y de paso hacer historia. En 107 ediciones de historia ninguno de los nuestros se ha llevado el gato agua en el Open de Australia. Cero títulos en uno de los torneos con más solera. No sería una mala semana para derribar una de las grandes puertas que le quedan por derribar el golf español.
Por su parte, el chileno Niemann aterriza con la intención de revalidar el título que le concedió hace doce meses los derechos del Circuito Europeo. En estos mismos recorridos se jugó la edición de hace dos años que se llevó un Adrian Meronk que no será de la partida en esta ocasión.
Entre los grandes candidatos al título aparecen los héroes locales, Cameron Smith, Min Woo Lee y el ganador de la semana pasada, Elvis Smylie, que a sus 22 años intentará la machada de ganar dos títulos seguidos en suelo patrio. La tiranía local en el torneo es digna de mención. De las mencionadas 107 ediciones del Australian Open que se han disputado, 73 se han quedado en casa. Casi un 70% del total.
En lo que a meteorología se refiere, la lluvia ha hecho acto de presencia con bastante intensidad en la previa del torneo. Tanto es así que no se ha podido disputar el Pro Am previsto para este miércoles. Aunque se espera buen tiempo para el arranque del torneo, es probable que los greenes se encuentren un poco más blandos y lentos de lo esperado. La tromba de agua ha sido mayúscula y los jugadores apenas han jugado algunos hoyos. En campos como el de Victoria las escapatorias de los greenes son su principal defensa y parece que con la lluvia caída la bola no va a salir disparada hacia esas zonas.
El propio Cameron Smith ha sido el primero en resaltar lo lento y suave que se encuentran ambos recorridos: “Es algo que los jugadores hemos comentado. Nos encanta venir aquí y jugar estos eventos porque estos campos de golf son firmes y rápidos pero este año se no va a jugar así. Se va a jugar más como un campo de golf americano – una especie de target golf”. Un concurso de dardos viene a resumir. Veremos si es para tanto.
“Los campos están en muy buenas condiciones, no me malinterpreten, pero se van a jugar de forma muy diferente a como se supone que se deben jugar y para como se diseñaron”. Lo dicho, la lluvia ha sido protagonista en las jornadas previas y la preparación de los recorridos se ha visto afectada. Los que mejor sepan adaptarse a las nuevas circunstancias pelearán por el triunfo en Melbourne y por el pasaporte al último Major del año. Desde esta madrugada, la batalla está servida.


