Ya os dije que os iría contando cómo iba esta experiencia de hacer de caddie a José María Olazábal en el Staysure Marbella Legends. A ver, no es la primera vez que llevo la bolsa de un compañero y amigo profesional. Por ejemplo, ya estuve con Gonzalo Fernández Castaño en la final de la Escuela de 2017, una cita que además no es cualquier cosa y hay mucho en juego. Pero también hay que reconocer que Chema es Chema…
La experiencia de esta primera ronda en Aloha ha sido impresionante. Un gran día de golf, aunque el comienzo de la vuelta ha sido bastante complicado. Saliendo por el hoyo 10, bogey nada más empezar en este par 5 después de una salida mala, nuevo bogey en el 11 y un par casi milagroso, al estilo Olazábal, en el 12. Después, hay que decirlo, se ha entonado mucho y tengo que decir objetivamente que su resultado final de PAR se ha quedado corto. Ha fallado en la recta final dos putts cortos, uno para salvar el par y otro de birdie, que Chema no suele perdonar… Digamos que un -2 final habría estado bien y un -1, desde luego, habría sido más justo que PAR.
Estos días atrás, acompañando a Chema en sus sesiones de entrenamiento en Valderrama y ya aquí, en Aloha, le he dado mi opinión de algunos aspectos técnicos y sólo os diré, para no aburrir demasiado, que tienen que ver con la alineación. Olazábal llevaba sin competir desde septiembre y eso siempre se nota, y además esa lesión que arrastra en el hombro izquierdo tampoco ayuda, pero él estaba moderadamente satisfecho con el trabajo técnico que ha hecho estos días y, por decirlo de alguna manera, estábamos de acuerdo en que iba a poner en práctica en competición algunos retoques, que es lo más difícil, porque es la hora de la verdad y hay que comprometerse con el golpe, así que hoy se ha enfadado en alguna ocasión consigo mismo porque efectivamente no llegaba a comprometerse. De todos modos, ya es una lección para mi ver cómo lo intenta…
Hablando de lecciones, yo ya sospechaba que esta experiencia junto a Chema también me iba a servir para aprender. O para refrescar algunos conceptos. Por ejemplo, el simple hecho de verlo a él, con 60 años, poniendo toda esa ilusión por mejorar… Vuelves a entender que ese es el espíritu, así que estoy muy agradecido por encontrarme aquí.
Y mañana, más: salimos a jugar a partir de las 10:20, de nuevo con Peter Baker, un gran compañero de juego. Como comprenderéis, el objetivo final de Olazábal es más a medio y largo plazo y pasa por confirmar que su hombro izquierdo está en condiciones y por prepararse lo mejor que pueda para el Masters, pero nunca está de más ganarle la partida al campo en una bonita batalla. A ver si este sábado podemos conseguirlo. Os sigo contando mañana.



