
Hola a todos. Hace un par de días al fin he comenzado a chipear. Nada del otro mundo, son golpes que no van más allá de quince metros, pero al menos he vuelto a la práctica. Poco a poco, con prudencia y según vaya encontrándome, iré cogiendo todos los palos hasta alcanzar un nivel de práctica normal y poder salir al campo a jugar. Han pasado ya más de cuatro meses desde que pasé por el quirófano para reparar un tendón de la muñeca izquierda (me operé el 24 de septiembre) que se había terminado de romper en el Open de Portugal, torneo de mediados de septiembre que no pude terminar. Un objetivo más o menos razonable para volver a competir podría ser el campeonato de España por parejas, que se juega en Izki a mediados de abril, pero, repito, habrá que ir paso a paso, según vaya respondiendo la muñeca.
Mientras tanto, hay otros modos de irse acercando a la competición. Y hay una en concreto que me apetece mucho, me hace ilusión. Y es que la semana que viene voy a hacer de caddie a José María Olazábal en el Staysure Marbella Legends, torneo del Legends Tour que se juega en Aloha.
Chema andaba un poco renqueante con una lesión en un hombro, pero ya me ha dicho que está entrenándose con bastante normalidad, jugando nueve hoyitos diarios, así que este próximo sábado y domingo ya estará por aquí y le acompañaré a practicar en Valderrrama, antes de arrancar la semana del torneo en Aloha.
Este año, por si no lo sabíais, también estoy ocupado con el Curso de Monitor-Técnico de iniciación de Golf, pero precisamente por eso también me hace ilusión cambiar de aires, llevarle la bolsa a Chema, ayudarle todo lo que humildemente pueda y acercarme de nuevo a la competición de esta manera. Prometo contaros cómo ha ido la experiencia.


