
Aterrizo en Singapur directamente desde Bangkok. Esta semana jugamos el HSBC Women’s Champions. Punto y final a este primer ‘Asian Swing’. Veo el ránking mundial y me llevo una gran alegría.
Me encanta ver a tres españolas entre las cincuenta mejores del mundo. Es genial. Y os digo más, ya era hora, porque el nivel en nuestro país es muy alto y se está viendo. Tenemos muy buenas jugadoras y creo que en poco tiempo tendremos más en el top 50.
En Tailandia acabé en el puesto 21º. Estoy jugando bien, pero después de estar un mes entrenando y cambiando algunas cosillas del swing la verdad es que me esta costando mucho jugar. Y con jugar me refiero a no pensar tanto en el campo.
En Australia, primer torneo de la temporada, no paraba de darle vueltas al swing. En Tailandia fue mucho mejor, aunque todavía tengo que salir y jugar sin más. La semana pasada jugué bastante bien, pero reconozco que siempre me cuesta mucho arrancar el año. No sé por qué, pero siempre me ha pasado. No me resulta fácil hacer birdies al principio.
Esta semana en Singapur quiero jugar. Dejar de pensar tanto. Sé que no será fácil, pero el objetivo es salir al campo, disfrutar pase lo que pase y relajarme un poco. Dejar que las cosas fluyan.
Una de las cosas que me gustaría ver esta semana es que mi juego corto esté mejor. Estos días he estado entrenando bastante el putt, así que a ver…
El campo está en perfectas condiciones. Las calles son estrechitas. Muchos búnkers y agua en las salidas. Los greenes son duros, enormes y moviditos. ¡¡Habrá que jugar muy bien para hacer pocas!!
¿Y el tiempo? Pues como siempre. Nada nuevo. ¡Muchísimo calor y tormentas por la tarde! Paciencia.


