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Algunos números (bestiales) del golf español en la Ryder, más allá de otros méritos

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Sergio García y Jon Rahm durante la Ryder Cup 2021 en Whistling Straits. © Golffile | Scott Halleran
Sergio García y Jon Rahm durante la Ryder Cup 2021 en Whistling Straits. © Golffile | Scott Halleran

La Ryder regresará a España en 2031, aleluya. Fue el primer país de fuera de las islas británicas que acogió este evento y será de nuevo el primero que lo haga por segunda vez. No parece que sea una casualidad, la jerarquía es la jerarquía y al fin y al cabo el golf español ha ejercido una influencia decisiva en la historia de esta competición tan especial. Aquí y ahora vamos simplemente a repasar algunos números puros y duros, sin detenernos en otras consideraciones de igual o mayor importancia, que trascienden lo meramente tangible.

Desde 1979, primera edición de la Ryder en la que Europa jugó como tal, tan solo 93 jugadores distintos han representado a la escuadra europea (1979-2023), de los que sólo 39 han sido de fuera de Gran Bretaña e Irlanda. Como es sabido, once de esos 39 han sido jugadores españoles, un porcentaje realmente considerable. Repasemos una vez más la lista: Seve, Antonio Garrido, Manuel Piñero, José María Cañizares, Pepín Rivero, Olazábal, Nacho Garrido, Sergio, Jiménez, Cabrera Bello y Jon Rahm.

En este tiempo (1979-2023), Inglaterra ha sido de largo el país que más jugadores ha aportado, 28 de los 93 citados. A continuación, tres países están igualados con once jugadores: España, Suecia y Escocia, además de las dos irlandas, que suman asimismo otros once (seis irlandeses y cinco norirlandeses).

En este tiempo (1979-2023) se han disputado un total de 616 partidos/puntos en las 22 ediciones de la Ryder que se han jugado, y en 141 de ellos hubo presencia española (43 en partidos individuales y 98 en partidos por parejas). En esos 141 partidos Europa sumó 77,5 puntos, o lo que es lo mismo, casi un 55 por ciento (54,96), cifra más que relevante en los estándares porcentuales de una competición tan dura como la Ryder.

En el apartado de los partidos individuales es en el que peor parado sale el golf español, aunque sus números, ante una potencia de la dimensión de Estados Unidos, es más que destacable. En los 43 partidos individuales que han disputado los once jugadores Ryder españoles se dieron 15 victorias, 6 empates y 22 derrotas, para un total de 18 puntos, que supone un 41,86 por ciento. En efecto, no está nada mal.

En los 98 partidos por parejas con presencia española Europa sumó la nada despreciable cifra de 59,5 puntos, que supone un 60,71 por ciento del total.

– Pero los porcentajes se disparan bestialmente cuando se analizan los partidos por parejas en los que compitieron dos españoles juntos. Ha ocurrido en 35 ocasiones, con un balance de 23 victorias, 5 empates y sólo 7 derrotas, para un total de 25,5 puntos, que supone un alucinante porcentaje del 72,85.

En este punto se podría argumentar que un solo dúo, el formado por Seve y Chema, hizo buena parte del trabajo. Y es cierto. Jugaron 15 partidos juntos, con un balance legendario de 11 victorias, 2 empates y sólo 2 derrotas, para un total de 12 puntos, que es un galáctico 80 por ciento del total. Pero no menospreciemos las cifras de las demás parejas formadas por dos jugadores españoles, cuyo balance particular, sin contar a la pareja Seve-Chema, es de 20 partidos jugados, con 12 victorias, tres empates y sólo cinco derrotas, para un porcentaje tremendo del 67,5.

Estas han sido las DIEZ PAREJAS ESPAÑOLAS que se han dado hasta la fecha en la historia de la Ryder (1979-2023):

– Seve y Antonio Garrido. Jugaron cuatro partidos juntos; ganaron sólo uno y perdieron tres.

– Seve y Manuel Piñero. Jugaron cuatro partidos juntos; ganaron tres y perdieron uno.

– Cañizares y Rivero. Jugaron juntos un solo partido y lo ganaron.

– Seve y Olazábal. Jugaron quince partidos juntos; ganaron once, empataron dos y perdieron dos.

– Olazábal y Jiménez. Jugaron dos partidos juntos; una victoria y un empate.

– Olazábal y Nacho Garrido. Jugaron uno y lo empataron.

– Olazábal y Sergio. Jugaron dos y los ganaron.

– Sergio y Jiménez. Jugaron una vez juntos y perdieron.

– Sergio y Cabrera Bello. Jugaron dos partidos juntos; ganaron uno y empataron otro.

– Sergio y Jon Rahm. Han jugado tres partidos juntos con un balance de tres victorias.

Ya puestos, llama mucho la atención la fiabilidad española en la modalidad más complicada y delicada, la de los foursomes. Hasta 16 veces ha jugado una pareja española en esta modalidad, con un balance de 12 victorias, 2 empates y sólo 2 derrotas.

En fin, casi no hace falta recordarlo, pero por si acaso: desde que Europa juega como tal nunca ha faltado al menos un jugador español en el equipo europeo de la Ryder Cup, y ya van 22 ediciones. Debemos valorarlo, pues sólo Inglaterra puede presumir de lo mismo. Llegaron incluso a jugar cuatro en 1985 (Seve, Piñero, Cañizares y Rivero), precisamente en la edición en la que Europa ganó a Estados Unidos por primera vez. De momento parece también asegurada la presencia de al menos un español en Bethpage, dentro de dos meses, siempre y cuando Luke Donald elija a dedo a Jon Rahm, como así parece que será, salvo sorpresa mayúscula.

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