– Jon Rahm ha desvelado las interioridades de su negociación con el DP World Tour por regularizar su situación y no poner en peligro su membresía, o lo que es lo mismo, dejarse abiertas de par en par las puertas de la Ryder Cup, que es realmente el meollo de esta cuestión. Si la Ryder no existiera Rahm ni siquiera se plantearía la opción de ser miembro del circuito europeo y no habría caso.
– El punto de fricción: el DPWT le exige jugar seis torneos al año, siendo dos de ellos elegidos por el propio circuito; y Jon firmaría hoy mismo si no le obligaran a jugar esos dos elegidos a dedo y la cifra de torneos exigidos se quedara en cuatro. Disculpen este razonamiento simplón que abochornaría al mismísimo Salomón, pero en ocasiones la solución a un problema es groseramente simple: todos los caminos nos llevan a un acuerdo en cinco torneos. Aquí paz y después gloria.
– El discurso de Jon en Hong Kong ha sido muy duro y hasta podría entenderse que las negociaciones están rotas. Pero no es así. Es muy sencillo: a Jon todavía le interesa una barbaridad jugar la Ryder Cup y al DPWT le interesa una barbaridad que el español sea un jugador elegible.
– ¿Alguna de las partes de la negociación tiene la sartén por el mango? A ver: la posición de Rahm ha quedado debilitada desde el momento en que el resto de sus compañeros de LIV han llegado a un acuerdo con el DPWT. De hecho, las palabras de Jon deben interpretarse como un gancho al mentón del DPWT, pero también como un guantazo sin manos a sus compañeros de LIV. De todos modos, no significa que la posición del de Barrika no sea fuerte.
– Quizá se haya precipitado con este órdago con ribetes de ultimátum, pero también era una manera más de hacerle saber al DPWT que luchará hasta el último plazo y suspiro. Jon considera que se ha ganado en el campo el ‘derecho’ a disfrutar como mínimo del mismo trato que ya existía: cuatro torneos, siempre que uno de ellos sea en tu país. Y el DPWT se ve en la obligación de mantenerse en una posición de fuerza ante el resto de sus miembros y ante el resto de jugadores de LIV que sí han firmado el acuerdo. De nuevo: todos los caminos nos llevan a un acuerdo en cinco torneos.



