
Faltan 1.239 días
Gonzalo Fernández Castaño se ha llevado de Miami una mochila cargada de frustración.
Había enfocado el Cadillac como rara vez tienen ocasión los profesionales de enfocar un torneo. Con tiempo y medios, sin distracciones.
Oiga, que no hay manera. Y lo peor es que no es la primera vez que le pasa en este campo y en este evento. Afortunadamente, incluso en golf el trabajo bien hecho termina dando réditos.
Pero lo verdaderamente importante es que el jugador español ya sabe que es así. Que tiene asumido el lado puñetero.
Que si no ha sido en Doral será en Bay Hill. O quizá en el mes de octubre…


