El Madrid Masters se cae del calendario. No hay dinero. O no hay el dinero suficiente, porque me consta que GFC Golf & Business, la empresa de Gonzalo Fernández Castaño y organizadora del torneo, ha tratado hasta hoy mismo de sumar los montoncitos pertinentes de aquí y de allá. Y no ha sido humanamente posible…
La crisis es desgarradora y es comprensible que las instituciones, por ejemplo, den un paso atrás. Tiene su lógica. Pero algo se puede aclarar…
En España el golf de élite se ampara demasiado en el dinero público, es cierto, pero no hagamos demagogia: no es un dinero que las instituciones tiren a la papelera. No es un capricho de (y para) pijos. A la Junta de Andalucía, sin ir más lejos, le costó lo suyo liberarse del prejuicio trasnochado y algo ha ido entendiendo al respecto. El golf en España es uno de los motores de la ‘industria’ del turismo y el escaparate televisivo de un torneo del circuito europeo no es cualquier cosa. Resulta razonable pensar que, en una Comunidad como la de Madrid, de la que Esperanza Aguirre quería ir haciendo poco a poco un destino turístico de golf de cierto peso y referencia, el retorno de la inversión sea productivo a medio y largo plazo.


