
Faltan 1.256 días
Mi fe en Adrián Otaegui permanecía inmutable.
Ni asomo de ansiedad o duda respecto a su futuro. Llegará cuando toque, pero él va a llegar.
Pero siendo una fe como dios manda, se refuerza y reafirma en señales concretas. Por ejemplo, esa tarjetita de 67 golpes en Kenya.
Más en serio: Otaegui es carne de circuito europeo y el año 2012 quedará a la larga en su carrera y en su recuerdo como un inevitable (y a la postre valioso) master en espinas.


