Faltan 637 días
Johnny Scott es un fornido y pelirrojo caddie escocés que a día de hoy, para más señas, lleva la bolsa de Azahara Muñoz. Antes portó durante unos cuantos años la de Laura Davies, leyenda viva del golf europeo y mundial.
Johnny andaba echándole un ojo esta semana al resultado del referéndum en su tierra, porque él además es residente en su país, aunque al cabo del año pase tantas y tantas semanas dando la vuelta al mundo junto a su jefa. Mantengamos a buen recaudo su intimidad, pero aportemos alguna pista acerca de su modo de ver la la cuestión: realmente a él, a Johnny Scott, casi le daba igual lo que ocurriera.
La cuita de la independencia o de la perpetuación del actual estatus le coge a traspié. ¿Indiferencia frívola?
Johnny es un tipo listo, despierto. Doy fe. A lo mejor le parece que hay otros asuntos mucho más importantes que resolver. Y quizá haya que preguntarse si es así porque se trata de un tipo viajado, ciudadano del mundo de alguna manera. Nada como conocer otras culturas para echar de menos el terruño de uno, sí, pero también para ampliar horizontes.


