
Faltan 851 días
Hace unos meses, durante la disputa del Portugal Masters, Tengolf realizó una encuesta a un buen puñado de jugadores del circuito europeo.
Por ahí andaban los Kaymer, Colsaerts, Luiten, Francesco Molinari, Manassero, Grillo y algunos otros internacionales, además de buena parte de la Armada.
Una de las cuestiones propuestas consistía en que se atrevieran a dar un nombre de un jugador que nunca hubiera ganado un ‘major’ y que, según su intuición, pudiera hacerlo en 2014. Pablo Larrazábal no dudó demasiado antes de decir: «Spieth, este jovencito…». (Aquí les dejamos la prueba (en el segundo 50» del vídeo).
Y ha querido el destino que ambos se emparejen en la primera ronda del Accenture, que no es un Grande pero sí el primer campeonato del mundo del año.
El barcelonés va a calibrar de primera mano el tremendo poderío de este jugador, de acuerdo, pero son este tipo de escenarios los que le van a Larrazábal, a quien no hay nada que le guste más que un reto en el que, a priori, él salga en desventaja.
Y lo mismo podría decirse del duelo Fernández Castaño-Mahan. Me gustan estos dos emparejamientos. Pablo y Gonzalo nada tienen que perder y, por motivación y talento, perfectamente pueden ganar.
No resulta de tanto gusto que Miguel Ángel Jiménez y Sergio García tengan que cruzarse en segunda ronda si es que pasan la primera ante Haas y Leishman, respectivamente. Pero no lo demos por hecho: en esta cita cualquiera tiene el día y te manda para casa en el hoyo 15. Que se lo pregunten a Tiger, Scott y Mickelson, a quienes no hace gracia contemplar siquiera esta posibilidad..


