
Faltan 846 días
Sergio García no es frío ni calculador. De hecho, no serlo le ha traído en ocasiones más problemas que otra cosa.
Basándome en esta afirmación me atrevo a concluir que su modo de actuar ayer en el hoyo 7 será lo que ustedes quieran, pero nunca un gesto de cara a la galería.
Que la situación fuera inusual no significa que tenga que ser rebuscada y complicada. Es más sencillo: tan estúpido resultaría beatificar al jugador español por su modo de obrar, como ponerse a buscar con lupa una intención aviesa, o siquiera oportunista, en su proceder.
Fue un gesto bonito, limpio y honesto. A veces ocurre que las cosas sí son lo que parecen.


