La tercera jornada de un torneo nos deja también la imagen de buena parte de los jugadores que no pasaron el corte trabajando en el campo de prácticas. Me encuentro con un Jordi García Pinto bastante animado. Ha hecho balance y acierta a quedarse con todo lo positivo que ha habido en las dos semanas de Gira por el Desierto. En Abu Dhabi pasó sobrado el corte y han abundado las tarjetas por debajo del par. «Estoy contento porque en el Challenge alternaba vueltas buenas con otras con muy mal resultado y aquí estoy jugando con bastante solidez», explica.
El jueves murió matando. Se puso subre el tee del 18, par 5, sabiendo que necesitaba un eagle para pasar el corte. Pegó un buen drive de unos 280 metros y tenía unos 255 hasta la bandera. Con la madera 3 no llegaba, y con el drive, desde la calle, sólo tenía un tiro: pegar un draw muy controlado para que la bola botara justo antes del bunker que defiende la entrada del green por la derecha, salvara la trampa de arena con el bote, y se acercara lo más posible a la bandera, que aguardaba en el centro izquierda del tapete. Dicho y hecho: pegó con el drive y la bola dibujó el disparo planeado, botando en efecto delante del bunker y aterrizando en el green. Ahora tenía un putt de unos ocho metros para completar la machada… Pero su bola terminaba haciendo una corbata para quedarse muerta junto al hoyo. Un birdie tremendo, pero insuficiente. Guau.



