– Hoy, 27 de mayo de 2025, hace exactamente tres años y dos meses que Scottie Scheffler ganaba el WGC Dell Technologies Match Play, superando en la final a Kevin Kisner un 27 de marzo de 2022, y conquistaba por primera vez el Número Uno del mundo. Desde entonces, lo ha sido en un total de 141 semanas de 165 posibles. Como se ve, cuando ocupó el trono lo hizo para quedarse…
– El texano lleva ahora mismo 106 semanas consecutivas como Número Uno. Recordémoslo por si alguien se perdió este dato: sólo Tiger Woods, en dos ocasiones, superó el centenar de semanas consecutivas como Número Uno del mundo. Lo hizo entre agosto de 1999 y septiembre de 2004 (264 semanas); y volvió a hacerlo entre junio de 2005 y octubre de 2010 (281 semanas). Más allá de estos récords marcianos, el mejor registro en este sentido habían sido aquellas 96 semanas que Greg Norman encadenó en el trono mundial entre junio de 1995 y abril de 1997, una cifra ampliamente superada ya por la racha actual de Scottie.
– Como bien puede suponerse, el Número Uno del mundo no se regala. Desde que Scheffler lo alcanzó por primera vez a finales de aquel mes de marzo de 2022 se han disputado catorce Grandes, de los cuales ha ganado tres y ha quedado segundo en otros dos, firmando además un total de diez top ten. No, no se regala el trono mundial…
– En estos tres años y dos meses, desde que accediera por primera vez al Número Uno del mundo hasta hoy, Scottie Scheffler ha jugado 69 torneos valederos para el ranking mundial y ha ganado 15, ha quedado segundo en 8 y tercero en 9. O lo que es lo mismo, en este tiempo de tiranía ha ganado cerca de uno de cada cuatro torneos que ha jugado y ha terminado dentro del top 3 en casi la mitad (32/69). Es una burrada. Además, por si fuera poco, suma un total de 49 top ten en 69 torneos disputados, lo que nos lleva a un porcentaje extraterrestre del 71 por ciento.
– Un dato obvio, pero no por ello menos impresionante: en estos tres años y dos meses se han disputado sólo unos Juegos Olímpicos, los de París, y ya sabemos lo que hizo Scheffler en el Golf National… Colgarse el oro del cuello, por supuesto.
– Una versión actualizada del cuento de la lechera nos llevaría a este posible y formidable escenario: si Scheffler es capaz de ganar el US Open el mes que viene en Oakmont todavía tendría una oportunidad de cerrar su particular Grand Slam Career en el Open de julio en Royal Portrush, Irlanda del Norte, la patria de Rory McIlroy, precisamente el último que conseguía cerrar el Grand Slam Career con su victoria en el pasado Masters, donde curiosamente fue Scheffler quien le colocaba la chaqueta verde…
El cuento es redondo, hay que reconocerlo. Y muy entretenido. En ningún caso probable, pero increíblemente posible con semejante titán en la pelea. Remotamente posible, pero posible.



