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Responda con sinceridad…

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Faltan 892 días

Estimado lector, responda con absoluta sinceridad: ¿a día de hoy se habría acordado usted de que el día en el que Gonzalo Fernández Castaño ganó el BMW de las Series Finales en Shanghai, ese mismo día, Rafael Cabrera Bello salió como líder en la jornada definitiva, compartiendo de hecho el partido estelar con el madrileño?

Han pasado sólo dos meses y diez días desde entonces y es seguro que muchos no nos acordábamos con exactitud del dato. El arriba firmante, ni por asomo. Y eso, cotejando una de las semanas gloriosas del golf español masculino en 2013, puesto que se cantó victoria por vez primera en el año y dos jugadores de la Armada salieron en el partido estelar de la cuarta y definitiva jornada en un torneo de campanillas…

Una prueba facilona: he llamado por teléfono a tres personas que, tal y como me han confirmado, siguieron aquella semana el torneo con atención. Uno sí podía recordar más o menos aquel liderato de Cabrera Bello, aunque no con absoluta nitidez. Otro tenía una vaga idea de que Rafa, en efecto, no iba mal aquella semana, pero jamás habría asegurado a día de hoy que hubiera salido de líder el domingo. Y el tercero, directamente, había olvidado el hecho por completo, hasta el punto de llegar a discutirlo…

No es lo mismo salir un domingo a cinco golpes del líder en el puesto 18º que hacerlo en el quinto puesto. Es de perogrullo. En ambos casos se está a la misma diferencia de la cabeza, pero en el primero debes superar a más gente y las probabilidades de que uno de ellos tenga el día aumentan considerablemente. Además, hay más factores: no es lo mismo, por ejemplo, salir a cinco golpes del líder un domingo de calma chicha que hacerlo bajo un vendaval…

Sin embargo, si hablamos de una media general y de sensaciones generales, esa barrera de los cinco golpes es la que suelen establecer los profesionales cuando se les pregunta si tienen opciones de victoria un domingo. Y aquí viene la cuestión… No hace falta repetírselo, estimado lector: responda con absoluta sinceridad.

¿Cuántas veces diría usted que un jugador español salió a cinco golpes o menos de la cabeza el domingo en 2013, contando sólo los dos grandes circuitos, europeo y americano? ¿Cuántas le salen a bote pronto? ¿Quince? ¿Veinte? ¿Quizá veinticinco?

Pues se rondó el medio centenar (46, para ser más exactos). En algún torneo, por supuesto, se dieron varias opciones. Se llevaron la palma el BMW de Wentworth, cuando salió Alejandro Cañizares de líder y Sergio García y Pablo Larrazábal a cuatro golpes, y el citado BMW de Shanghai, cuando salió Cabrera Bello de líder, Fernández Castaño a un golpe y Larrazábal a cuatro.

Afinemos un poco más. ¿En cuántas, de esas 46 ocasiones más o menos razonables de victoria, diría usted que un jugador español salió a cuatro golpes o menos del líder? Pues fueron 33. Son muchas.

Y más. ¿Cuántas veces salió un jugador español a tres golpes o menos del líder? Fueron 21. Además, en 24 ocasiones vimos a un jugador español metido en los dos últimos partidos del domingo y once veces hemos visto en 2013 a un español en el partido estelar del domingo…

Por último, ¿cuántos jugadores españoles diría usted que salieron al menos una vez el domingo a cinco golpes o menos del líder? Fueron doce. Una tropa más que interesante: Sergio García (en 10 ocasiones), Pablo Larrazábal (7), Alejandro Cañizares (6), Miguel Ángel Jiménez (5), Jorge Campillo (4), Eduardo de la Riva (3), Gonzalo Fernández Castaño (3), Cabrera Bello (2), Álvaro Quirós (2), José Manuel Lara (2), Agustín Domingo (1) y José María Olazábal (1).

¿Conclusiones? Si se quiere ver la botella medio vacía habrá que convenir que, en efecto, faltó remate y algo de temple en la jornada definitiva. Si se quiere ver medio llena, resulta innegable que la Armada tiene músculo y fondo de armario.