Inicio Blogs David Durán Un desahogo a destiempo

Un desahogo a destiempo

Compartir

Esto de consultar compulsivamente el ‘live scoring’ de turno, recónditas estadísticas de putt de Justin Thomas o, qué se yo, las ‘points lists’ de la clasificación del equipo europeo de la Ryder, no puede ser nada bueno.

Pero son, creo, algo así como gestos mecánicos que me proporcionan unos metros extra de huida hacia adelante, con la venda bien colocada en los ojos. Igual que comer sin pestañear una bolsa entera de pipas, con la mirada puesta en ningún lugar (recomiendo la de 200 gramos, Gigantes Aguasal, de Hacendado). Cris, cras, cris, cras.

Maniobras de despiste. No vaya a ser que me suba a lomos de la TV o me distraiga fatalmente en la nube y termine despeñado en el vertedero de la insufrible y canalla campaña electoral (todo el año 2015 llevamos ya siendo tratados como imbéciles). O deshecho ante la barbarie.

No es este un modo valiente ni ejemplar de afrontar la vida, me doy cuenta. Y ustedes sabrán perdonar el desahogo fuera de lugar y a destiempo. Soy de los que nunca se rinden, lo juro, pero también de los que, más veces de lo deseable, la ponen en el agua en el 18 cuando llegan con la soga al cuello.