Tiger no debe confirmar todavía su presencia. Spieth no está. Ni siquiera hay un top-100 del mundo. En El Encín, donde se disputa desde este miércoles el Challenge de Madrid, no caminará seguro y altivo Billy Foster, con la bolsa de Westwood a la espalda. Es más, puede que la sola presencia de un caddie profesional sea un lujo que muchos no puedan o quieran permitirse.
Pero es un perfil de torneo que el buen aficionado al golf debiera descubrir. No hace falta ir allí y patearse el campo dos veces, mañana y tarde. Quizá baste con nueve hoyos bien escogidos, siguiendo a profesionales que juegan a esto a un nivel altísimo. Se puede disfrutar mucho. Se puede aprender una barbaridad.
Y es gratis.



