
Faltan 1.250 días
Se calienta uno rápido y hace el ridículo:
es lo que tienen los smartphones, tabletas y demás artilugios, con su correspondiente munición de ‘guasaps’, ‘esemeses’, ‘emilios’ o ‘tuits’, ávidos de saltar al ciberespacio…
Si usted siguió ayer la retransmisión del Accenture por Canal + sentiría la misma vergüenza ajena que yo, apenas cinco minutos después de que Sergio García fuera eliminado por Matt Kuchar. Un indocumentado se indignaba porque el español no le había dado al norteamericano un putt de medio metro, cuesta abajo. Alegaba además que Kuchar tenía dos putts para ganar el hoyo y el partido, lo que era absolutamente erróneo.
A mí me dio la sensación de que el hombre (Manuel, creo que se llamaba) lo que tenía eran unas ganas locas de atizar a Sergio, sencillamente, y terminó metiéndose en un jardín.
La ignorancia es atrevida. Y suele tener también un punto de mala educación. En España, incluso, puede llegar a ser virtud.


