Inicio Blogs David Durán Ya está bien de llamar a la puerta…

Ya está bien de llamar a la puerta…

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Faltan 745 días

Situemos la escena. Conversación con Rafael Cabrera Bello justo después de firmar la tarjeta de la cuarta ronda en Wentworth.

Seamos más precisos. No hablamos justo después de finalizar. Han pasado unos minutos y al jugador ya le ha dado tiempo a cambiarse los zapatos e iniciar la digestión del torneo.

El canario calcula que va a finalizar en torno al puesto decimoquinto. No está nada mal en un torneo como el BMW, donde se da codazos buena parte de la élite del golf mundial. Pero él no está satisfecho. Ni exagera ni dramatiza. Es sólo que se le tuerce el gesto…

Y murmura, cavilando en voz alta. «Ya está bien de llamar a la puerta. Mucho llamar a la puerta, llamar a la puerta…»

Tiene sus razones, porque precisamente en 2014 se ha puesto unos cuantos fines de semana mirando arriba. Sin ir más lejos, seis o siete días después vuelve a encontrarse en situación parecida en Suecia.

Este año sólo ha fallado un corte y la mitad de sus apariciones se cuentan por puestos en el top-ten o rondándolo. En Abu Dhabi, Qatar, Marruecos, China, Wentworth, Malmoe…

La lectura interesante discurre en un segundo plano, a mi juicio. Y afortunadamente Rafa es de los que siempre encuentran un hueco para hacer una parada en el camino y analizarla.

Un hecho tangible y real: comenzó el año en el puesto 140º del ranking mundial y cinco meses después se mueve en el 89º. Otro: en sólo la mitad de la presente temporada 2014 casi suma los mismos o más puestos dentro del top ten que en cualquiera de los años anteriores, desde que es profesional.

Cabrera Bello no deja de llamar a la puerta, es cierto. Pero hay que matizar. Mientras gana o no gana, no llama sólo a una, sino a dos. Precisamente porque aporrea regularmente la puerta de su tercer triunfo en el circuito europeo, no deja de llamar al portalón de la empalizada que de verdad interesa, el que da acceso a la fortaleza del top-50 del mundo.