Esta semana se disputa el Ballantine’s Championship en el Pinx Golf Club (Isla de Jeju, Corea del Sur). Ojo, un torneazo en el que ‘aterrizan’ pesos pesados como Stenson, Westwood, Els o Mcdowell, el defensor del título.
Tiempo habrá de escribir sobre esta cita antes y durante, pero queríamos centrar la atención en un detalle (¿o quizá es algo más que un detalle?) sobre la preparación del campo…
El año pasado dos jugadores dominaron de principio a fin este torneo, en este mismo campo: Graeme McDowell y Jeev Milkha Singh pasaron como un tornado, firmando un -24 total al final del último día y jugándose el triunfo en un desempate que duró tres hoyos hasta que el norirlandés doblegó al indio.
El tercer clasificado, Paul Mcginley, se había quedado a siete golpes…
¿Quizá por ello la organización, para evitar tarjetas que destrocen el campo, ha preparado este año un recorrido más complicado?
El dato: el año pasado el Pinx Golf Club se defendió con un rough más bien débil y, desde luego, bastante corto, ya que no sobrepasaba los 50 milímetros, con un corte intermedio de 25 mm. Este año, sin embargo, se han preprado tres niveles: el semi-rough llega a los 30 mm., el rough intermedio se va a los 50 mm. y el rough propiamente dicho varía entre alturas de 90 mm. y 120mm (según datos del European Tour). La diferencia es abismal. Y la dificultad, obligatoriamente, también será proporcionalmente mayor.
La pregunta es: ¿deben defenderse de este modo los campos? La virtud, una vez más, se encuentra en el término medio. (Habrá que ver en todo caso si este rough es tan fiero como se pinta, o lo que es lo mismo: si es uniforme).


