
El norteamericano Billy Horschel se ha estrenado en Nueva Orleans como ganador en el PGATour y no faltan los análisis acerca de este joven jugador que está dando en 2013 un imponente salto de calidad…Tanto es así que acaba de ingresar en el exclusivo club del top-50 mundial (hoy es Número 49 tras su flamante victoria, habiendo finalizado el año 2012 en el puesto 312º).
Y las palabras de su entrenador, Todd Anderson, vuelven a reordenar algunas ideas, conocidas por todo el mundo profesional (y buena parte del amateur) pero demasiadas veces relegadas.
¿Cuál es la clave de su espectacular mejora? Anderson lo tiene claro: su evolución en el juego corto. Asegura que Horschel siempre había sido un sólido jugador desde el tee y con los hierros, pero cojeaba demasiadas veces donde de verdad se cuecen las habas de este deporte. Así que este año, en las semanas previas al inicio de la competición, se pusieron a trabajar duramente esta parcela: el juego alrededor de green, esos wedges desde distintas distancias de cien metros para abajo y, por supuesto, el putt. «Ahí es donde él perdía golpes», sentencia el entrenador.
Un nuevo recordatorio, sin duda, para veteranos y noveles, profesionales y amateurs, como la fue sin duda aquella duradera y fructífera estancia de Luke Donald en lo más alto del ranking mundial.


