
El jueves comienza el Open de Sudáfrica, y aparte de lo que allí se ventile, tenemos a un jugador de la Armada mirando hacia allá, algo más que de reojo…
Se trata de Álvaro Quirós y el asunto no es nada banal. Resulta que el de Guadiaro es ahora mismo Número 50 del mundo y, precisamente, los primeros cincuenta del mundo a fecha de 31 de diciembre se meten por la puerta grande en el Masters de Augusta de 2010. Como quiera que este torneo en tierras africanas es el último del calendario, Quirós aún debe ‘vigilar’ algunas amenazas que matemáticamente podrían dejarle fuera de tan privilegiada posición.
En realidad, son tres los nombres a tener en cuenta. Para empezar, el italiano Edoardo Molinari, 55º del mundo, que juega el Open de Sudáfrica y que necesitaría un puesto entre los cuatro primeros para desbancar al español.
Además, Charl Schwartzel (65º en el ranking mundial) y Ross McGowan (67º) también juegan esta semana y aún podrían conquistar esa plaza en el Masters por la vía rápida. Pero ambos lo tienen aún más complicado que el italiano: necesitan ganar.
Álvaro Quirós sufrió de lo lindo en su primera experiencia en Augusta, en 2009, donde no consiguió pasar el corte. Recordemos aquellas explosivas declaraciones, en las que tachaba de injusto al mítico recorrido…
Sin embargo, el jugador español ya ha dejado suficientemente aclarado aquel punto, en Tengolf sin ir más lejos. Fue un calentón producto de las enormes expectativas que él mismo se había puesto aquella semana. La ambición deportiva, aunque sea noble y loable, gasta en ocasiones estas malas pasadas.
Hoy estamos en disposición de contarles que Álvaro está deseando regresar allí para sacarse la espina, para ir de tapado a ver qué pasa…


