José María Olazábal y Sergio García no van a estar un año más en el Open de España…
Más que una crítica ácida o rotunda, este texto no es sino la expresión de una pena. Sencillamente porque estos dos jugadores españoles no van a jugar el que debería ser su Open.
Hemos de ser sinceros: no sabemos a ciencia cierta por qué Chema y Sergio no lo juegan. Se pueden intuir muchas cosas… Y seguramente, además, se sumen una serie de razones, no una sola. Pero el atasco de esta situación es evidente. No hay que ser un genio para entender que las relaciones de estos dos jugadores con la Federación Española (organizadora del evento) no son las mejores.
¿Qué pasa? ¿De verdad no se podría llegar a un acuerdo, hacer un esfuerzo? No es que las partes anden lejos, pero tampoco nadie hace nada por acercarse. Ellos debieran sentirse parte necesaria de la cita, y la Federación debiera sentir la imperiosa e irrenunciable obligación de tenerlos esa semana en España…
El torneo tendrá en todo caso muchos alicientes. Grandes jugadores y, sobre todo, una amplia e interesante presencia de los nuestros. Pero, repetimos, es una pena no poder disfrutar de la Armada al completo.


