Gonzalo Fernández Castaño ha encadenado en Pekín su segundo puesto consecutivo en el circuito europeo en apenas 15 días…
Se ha vuelto a quedar a las puertas de la victoria, como en Estoril, con la miel en los labios, a un golpe del australiano Scott Strange, a una vuelta de bola del triunfo, a un milímetro…
Hay dos maneras de leer el resultado del golfista madrileño en el Volvo China Open.
Por un lado, está la opción de torturarse, de pensar en aquel tripateo del hoyo 4, de aquella salida a los árboles del 14 o, incluso, de los dos putts cortos fallados ayer en el 16 y en el 17. Puede uno darse chocazos contra una pared pensando que ha tenido a tiro dos triunfos en el circuito europeo y que se le han escapado.
La otra lectura consiste en pensar que por segunda semana consecutiva Gonzalo Fernández Castaño ha estado peleando por el triunfo hasta el último golpe del torneo. Podemos acordarnos de ese golpazo y birdie en el hoyo 5, del fantástico segundo golpe en el 11, de la gran sacada de búnker del 13, del magnífico golpe desde el tee del 16, del gran putt del 17 o del brillante approach del 18…
Son dos lecturas válidas e indiscutibles… Nosotros nos quedamos con la segunda. Porque hay mucho más detrás.
Gonzalo suma con este resultado en China su tercer top ten de la temporada (Qatar, Estoril y China) en sólo siete torneos disputados.
Aún no ha caído una victoria, siempre presente, temporada tras temporada, en el saco del madrileño, pero es el año más consistente y regular de su carrera. Nunca hizo más de tres top ten en una temporada y en 2009 los ha alcanzado cuando apenas acabamos de rebasar el primer tercio de la temporada. Se coloca además en decimoquinta posición de la Carrera a Dubai y seguro que vuelve a dar un buen bocado al ránking mundial. Calculen ustedes que se acercará al puesto 60. El propio Gonzalo lo ha dicho en los últimos tiempos: «no hay nada como ganar, pero lo que busco es encontrar la solidez». Pues se puede decir que la ha encontrado. Hay una realidad irrebatible: es más fácil ganar cuando uno merodea los primeros puestos habitualmente y Fernández Castaño lo está haciendo.
Hay muchos jugadores en la historia del golf que se han quedado a un solo golpe de ganar un torneo, pero muy pocos que encadenen dos segundos puestos consecutivos. Menos, además, algunos elegidos, que ya sumen cuatro victorias en el circuito europeo.
Dos lecturas de una misma escena. ¿Con cuál se quedan ustedes?


