Inicio Blogs El blog del Profesor Marcos Sobrón La segunda lección de golf: el orden de colocación (vídeo)

La segunda lección de golf: el orden de colocación (vídeo)

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Por Marcos Sobrón

Después de hablar en el capítulo anterior de la manera de agarrar correctamente el palo, el siguiente paso fundamental es un buen orden de colocación…

Así como el grip es importante, la colocación lo es todavía más. Incluso, me atrevería a decir que es fundamental y la piedra angular del futuro swing.

La colocación es el aspecto que más confianza puede dar a un padre a la hora de ayudar a su hijo a aprender a pegar a la bola. Si eres exigente en este punto tendrás la seguridad de estar haciendo las cosas en la dirección buena.

Si tu niño está bien colocado cuadrado al objetivo, jamás en la vida podrás perjudicarle en su swing. Tardarás más o menos tiempo en ayudarle o corregirle, pero te garantizo, que nunca perjudicarás su swing.

Aquí radica el gran secreto de la enseñanza de golf, sobre todo cuando hablamos de niños.

Por el contrario, una colocación descuadrada generará una cantidad de malformaciones en el swing que serán muy costosas de solventar.

Lo más importante en la colocación del cuerpo es que se construya a partir de la cara del palo y en función de la línea del objetivo.

Puesto que la finalidad del golpe es enviar la bola desde un punto que se encuentra en reposo a otro concreto, yo hago que los niños visualicen la línea del objetivo imaginando las vías de un tren. Una vía pasa por la bola y llega al objetivo. La otra vía representa la colocación de pies y hombros. Son dos líneas paralelas.

Al mismo tiempo, me gusta colocarles en el suelo dos varillas en forma de cruz o `T`, con la idea de enseñarles el proceso y que en el futuro siempre den bolas con una varilla en el suelo para indicar la línea del objetivo.

– Cara del palo

Colocar la cara del palo cuadrada con el objetivo y sentado sobre su base. Para saber si está bien cuadrado guíate con la estría inferior del hierro.

Con respecto a cómo se sienta el palo, es muy importante que se encuentre bien apoyado sobre su base, de lo contrario variará la distancia a la que se coloca de la bola y afectará al plano del swing, y como consecuencia al ángulo de ataque. Cada palo tiene una longitud de vara distinta y, por tanto, crea un plano de swing distinto.

La colocación del palo nos da el plano del swing y éste el ángulo de ataque

– Manos

El grip, como ya comentamos anteriormente, debe estar cogido pendiente de Freddy, de tal manera que la `V` formada con el pulgar e índice izquierdo apunte al hombro derecho y la mano derecha con el índice de gatillo y el pulgar en el lado opuesto del puño.

Es importante que se comprenda que el grip es la única parte del cuerpo que está en contacto con el palo y como consecuencia con la bola. El grip es el `VOLANTE' del swing y jamás en la vida de un jugador, se mantendrá estático en la misma posición. Variará dependiendo del tipo de golpe que vayamos a ejecutar, adaptándose al efecto de vuelo de bola que estemos buscando.

El grip controla la cara del palo

– Pies

Una vez colocada la cara del palo, sitúa al niño con los pies juntos de tal manera que se toquen ambos tobillos y que la prolongación de la estría inferior de la cara del palo coincida perfectamente con la línea imaginaria que forman los dos pies juntos. De esta manera, sabremos que está situado justo enfrente de la bola y la colocación del cuerpo se hace después mas sencilla.

– Cuerpo

Ahora, simplemente consiste en abrir el stance hasta un máximo de anchura de sus hombros, flexionar un poco las rodillas y chequear que la línea de los hombros se encuentre paralela a la línea de objetivo. La alineación de los hombros nos marca por dónde va a salir la bola.

La colocación de los hombros nos da la línea del swing

Insisto en mi advertencia: esta es la parte más sacrificada de la enseñanza del golf a un niño, y al mismo tiempo es la más importante. Vuestra función va a ser definitiva y no hay que dejar de insistir, bola a bola, que se coloque bien de frente a la bola y en ese riguroso orden.

Es aconsejable que le repitamos los pasos uno a uno, golpe a golpe hasta que él mismo lo memorice. Posiblemente, no pensará qué hace en cada paso, simplemente lo hará, pero algún día sí que se dará cuenta y será la base de la colocación para poder dar diferentes efectos a la bola o pegar distintos tipos de golpes. Todos ellos se construyen desde la colocación de la cara del palo.

Y ya os digo lo que va a pasar: habrá una lucha. El niño busca la comodidad, que no quiere decir que sea bueno o malo, pero si puede evitarlo, lo hará. Aquí es donde no se puede aflojar.

Si no está dispuesto a cumplir las normas básicas, lo mejor es, sin enfadarse, dejarlo para otro día. El niño cederá antes de dejar de jugar.

¡¡Ánimo, sólo hay que tener constancia!!

En el próximo capítulo abordaremos los fundamentos del swing y entenderemos el vuelo de la bola.