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Con el putter en las manos

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ImagePOR JOSÉ LUIS MÁRQUEZ, PROFESIONAL DE GOLF DE SNAKE EYES/GOLF SMITH ESPAÑA

Con un putter en la mano, casi hay tantas rutinas, costumbres , manías y hasta mecánicas como jugadores de golf existen. Sin embargo, hay fundamentos de la técnica que debemos tener claros. Veámoslos…

Lo primero y fundamental, la alineación de la cara del putter con el objetivo.

Lo segundo, el movimiento en línea recta con el objetivo.

En tercer lugar hay que tener en cuenta la velocidad, que es quizá la parte más importante y en la que más vamos a fijarnos.

El swing con el putter debe ser rítmico durante todo el movimiento, antes y después de tocar la bola.

El movimiento es pendular. La prolongación de dicho movimiento hacia atrás está determinada por la velocidad que queremos imprimir. En general, lo más correcto es que el palo recorra la misma distancia hacia atrás, antes de golpear, que luego hacia delante. Eso nos asegura el ritmo del que hablábamos y nos da control.

En los greenes, más que en cualquier otra faceta del juego, nos encontramos con factores ajenos al jugador que hay que conocer. Cada campo, prácticamente, tiene un swing de putter diferente porque hay una velocidad de bola diferente.

– Hay que insistir en el ritmo. Veamos unos síntomas que pueden ayudar a corregir los dos errores más típicos. Si paramos las manos en el momento de ir a golpear (en la vuelta del péndulo…) la bola, lógicamente, tiende a quedarse corta y a irse por la derecha del hoyo. Si por el contrario nos aceleramos nos iremos muy largos y la bola además tenderá a irse a la izquierda porque suele haber más acción de manos.

– Un consejo práctico para jugadores con hándicap superior a 18, aunque vale para todo el mundo. Seguro que lo han leído y escuchado alguna vez, pero no sé por qué, luego cuesta mucho ponerlo en práctica. Hagan el esfuerzo, merece la pena. Se trata, como suele decirse, de "tocar la bola y escuchar cómo cae en la cazuela", sin mirar. La impaciencia de mirar la bola rodar hacia el hoyo nos hace modificar a veces la posición y esto incide directamente en el resultado y la calidad del golpeo.

-Una idea técnica que nos ayuda a conocer mejor el juego: para que la bola ruede en perfectas condiciones, el palo debe tocar la bola cuando ya está en ligera trayectoria ascendente y por eso situamos la bola más adelantada hacia el pie más cercano al objetivo. Es una cuestión física: incluso la cara de un putter tiene tres o cuatro grados, no es recto; si golpeáramos (pueden hacer la prueba) en perfecto ángulo recto la bola saldría botando ligeramente antes de rodar.

-Un último y clásico consejo para aquellos que pasan por una etapa de nervios con el putter. En los tiros de media y larga distancia, a partir de 3 ó 4 metros, puede ser necesario quitarse presión y la mejor manera de hacerlo es centrándose en acercar la bola al hoyo más que en el hecho de embocar.