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El golfista ‘enmascarado’ y dos consejos para controlar la velocidad de sus putts

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Tim Clark es el tipo de persona que podría llegar a su campo de golf y apenas sería reconocido. Es más, podría colocarse a su lado en la cancha de prácticas y nadie sería capaz de imaginar que es un jugador profesional entre los 50 mejores del mundo. Tim Clark actúa, se viste, y, en líneas generales, parece el típico golfista que juega sólo los fines de semana (vale, puede ser, a lo mejor un buen golfista de fin de semana)…

No hay nada que llame la atención demasiado sobre la forma de jugar del sudafricano. En unos tiempos en los que el marketing y la estética se han convertido en las formas mas comunes de llegar al estrellato, Tim Clark nos ha recordado a todos que al final del día, este deporte al que todos amamos, se gana simplemente metiendo la pelota en menos golpes que el resto. Así de sencillo.

Me gustaría hablar de dos características de Tim Clark que lo convierten en uno de los jugadores más consistentes del mundo.

Plan de Ataque

Clark entiende totalmente su juego, sus fortalezas y sus limitaciones. Raramente veremos al jugador de Durban elegir un golpe que no se ve capaz de perfeccionar un noventa por ciento de las veces. Clark mantiene en cada hoyo un nivel de disciplina altísimo y juega para ensalzar sus virtudes.

En cada torneo que juega, el sudafricano sacrifica gran distancia desde el tee golpeando palos que se ajustan a su estrategia o haciendo el swing más suave para conseguir colocar la bola en calle siempre. Tim Clark, por ejemplo, considera que su juego de 75 a 55 metros es mas sólido (cuando está en la calle), que su juego alrededor de green (en el rough) y por lo tanto en los pares 5 nunca tira de dos al green. Clark sabe que va a conseguir el birdie más veces desde esa distancia que ejecutando golpes delicados alrededor del green.

¿Tienen ustedes un plan de ataque? ¿Saben cuáles son sus fortalezas? Las respuestas a estas preguntas les permitirán entender su juego y atacar el campo de golf con confianza. Del mismo modo, sabrán resaltar las partes que necesita entrenar en la zona de prácticas.

Clark y su Putt

Para la gran mayoría de los profesionales, el número total de putts al término de una vuelta corresponde alrededor del 35 por ciento de los golpes totales. Al no ser un grandísimo pegador, el putt se convierte en un arma de doble filo para Clark: puede alzarle hasta el liderato, o llevarle a ser un jugador más, pasando cortes y manteniendo tarjetas.

Desde hace muchísimo tiempo, Clark juega con un putt escoba, algo que no todos los profesores recomiendan y que, obviamente, se ve de manera muy temporal en los circuitos profesionales. Eso sí, a lo largo de la historia podemos decir que, gracias al putt escoba, algunos jugadores han conseguido tener carreras dignas del Salón de la Fama (que por cierto se encuentra a 20 minutos de mi casa, y es un lugar que si realmente aman este deporte deberían de visitar). Los dos primeros que me vienen a la cabeza son el inglés Ian Woosman y el alemán Bernhard Langer.

Durante la semana del The Players Championship, aquí en Ponte Vedra Beach, Florida, se vio a un Tim Clark cómodo en los ondulados y rápidos greenes del TPC Sawgrass. Durante las cuatro vueltas, el sudafricano consiguió embocar ciertos putts que me hacían pensar: ¿será este el torneo en el que romperá su racha? Y es que Tim Clark, hasta ganar el The Players Championship, era el jugador de la historia con el mayor montante de ganancias, pero sin una victoria en el PGA Tour. ¿Difícil de creer verdad? Eso pensaba yo…

En el hoyo 18 de su última vuelta, el sudafricano embocó un putt que le dio la victoria y el título del ‘quinto major’. Al igual que Tim Clark, la gran mayoría de los amateurs no son unos gran pegadores, por lo tanto, todos deberían tener como objetivo ser los mejores pateadores del club, de su comunidad, o del país.

En el artículo sobre Martin Kaymer hablamos de lo importante que es la colocación a lo hora de patear. Por supuesto, con el putt escoba, Tim Clark usa una colocación ligeramente ajustada, de forma que controla perfectamente la velocidad de su bola. La velocidad con la que la pelota llega al hoyo es, después de una buena colocación, el aspecto más importante a la hora de conseguir meter putts.

Me gustaría ofrecerle a todos ustedes un par de ejercicios muy sencillos, que les ayudarán a concentrarse sólo y exclusivamente en la velocidad de sus putts y no en la caída o el movimiento del putter.

– Para este ejercicio lo principal es encontrar un putt recto, sin caída. Colóquense a un metro del hoyo con tres bolas y pinchen un tee de forma horizontal en el fondo del hoyo (si miran hacia el hoyo directamente y piensan en un reloj, pinchen el tee apuntando hacia las 12). La cabeza del tee se encontrará apuntando hacia ustedes. Tiren putts concentrándose en que la bola golpee el tee en el centro del hoyo antes de caer. Este ejercicio les dará una nueva dimensión en lo que se refiere a tirar putts cortos con confianza durante la vuelta.

– Para el segundo ejercicio necesitamos encontrar una zona del putting green libre, donde podamos tirar putts de unos 8 metros. Esta vez no apuntaremos al hoyo, si no que patearemos desde el centro del green hacia el antegreen. Este ejercicio es simple y efectivo. Tiren putts hacia en antegreen desde unos 8 metros concentrándose sólo en la velocidad de la bola. El objetivo es olvidarnos de la dirección por completo y dejar que sean nuestros instintos los que nos ayuden a tirar putts con la velocidad que queremos. Intenten que la bola pare lo más cerca del corte posible, sin saltarse nunca al antegreen.

Espero que todos ustedes hayan disfrutado de este artículo casi tanto como yo he disfrutado del The Players Championship 2010. Una vez más, se ha demostrado que no hace falta medir más de 1,80m de altura y pegarle a la bola más de 270 metros con el driver para poder jugar al golf a cualquier nivel. Basta con proponérselo, trabajar de forma organizada y con un objetivo siempre en mente.

Saludos,

Jorge Parada