Por Raúl Quirós
La gran batalla entre Tiger Woods y Padraig Harrington el domingo en el Bridgestone Invitational termina con el cuarto golpe del irlandés en el hoyo 16. Desde el rough, intenta un golpe por alto y termina en el agua. El torneo ya estaba en manos del número 1 del mundo…
¿Se podía haber hecho ese golpe de otra manera? ¿Se equivocó Harrington víctima de la presión? ¿Asumió demasiado riesgo? Hablamos con Raúl Quirós, jugador profesional del Circuito Europeo y uno de los profesores de cabecera de Ten-Golf. El gaditano nos ayuda a entender el golpe que decidió el torneo del Firestone…

«El problema en ese golpe es cómo se te queda la bola. En los torneos grandes el rough alrededor de green es muy alto y espeso. La idea de Harrington, seguramente, sería darle altura a la bola y botar cerca de bandera. Por eso utiliza el sand, el palo más abierto de la bolsa. No hay otra manera de hacerlo.
Ahí no puedes jugar un rodado porque lo normal es que al meter el palo suave se enganche y no consigas sacar la bola del rough. Sólo podrías hacerlo así, con un wedge o un hierro 9, si tienes la suerte de que la bola se te quede muy bien colocada, suspendida, como si estuviera en un tee. Entonces sí puedes hacer un rodado porque lo puedes controlar. Pero no era el caso de Harrington.
Ahí tienes que coger un sand, un 60 grados, con muy poco bounce (panza) para que no se enganche, pueda cortar la hierba y pase. Eso sí, estamos hablando de un golpe incalculable. No sabes cómo te va a responder el palo con la hierba, así que dependes más de la suerte que de la técnica. Es un golpe en el que sólo puedes cruzar los dedos. Si el palo entra bien te puede salir perfecto y la dejas cerca, pero tienes muchas opciones también de que se cierre la cara de palo y la toques de lleno. Ahí te pones encima de la bola y no sabes muy bien qué va a pasar.
Sólo he visto a un jugador en el mundo hacer este tipo de golpes alrededor de green y tener un alto porcentaje de acierto: Tiger Woods. El resto, unas veces la dejamos más cerca y otras más lejos. Es muy complicado. Yo habría hecho lo mismo. Habría cogido un 60 grados y a probar suerte.
Y ahora, vamos con la pregunta que alguno de vosotros se podría estar haciendo: ¿y si yo me encuentro en la misma situación que Harrington? ¿Qué hago? No os preocupéis porque nunca (o casi nunca) os vais a encontrar un rough así, de modo que vosotros sí debéis hacer un rodado con un wedge o un hierro 9.
De todas maneras, y a modo de consejo final, como podéis ver en la foto, Harrington, para añadir más dificultad al golpe se encuentra cuesta abajo. Aquí sí que os tenéis que quedar con una idea que veo que muchos amateurs pasan por alto y que es fundamental: la postura del cuerpo siempre tiene que adaptarse al suelo que se está pisando. Es decir, la línea de los hombros debe ser paralela al terreno que pisamos. Esto es muy importante. En el golpe de Harrington, por ejemplo, hay que colocar el peso hacia el lado izquierdo (a la derecha si sois zurdos). Si es al revés y el golpe es cuesta arriba, pues habrá que volcar el peso al lado derecho (a la izquierda si sois zurdos).
Por último, y os hablo de mi experiencia personal, la gran dificultad que te encuentras cuando juegas torneos del Circuito Europeo y citas muy importantes es que muchas veces te enfrentas a golpes que no has hecho antes y que, ni mucho menos, has practicado, así que en muchas ocasiones tienes que inventar».


