
En primer lugar diré que tengo Twitter desde su existencia: 2cool4youbabe. Para los que quieran agregar, aparezco con el nombre de Paul Pandolfini. Paul por Pablo y Pandolfini, por Bruce Pandolfini, estratega de ajedrez y profesor de Bobby Fisher (ver la película ‘Buscando a Bobby Fisher’), pues para mí el golf es un ajedrez dinámico…
Respondo aquí a la pregunta que se me hace respecto cómo juegan los caddies al golf.
Pues bien, hay de todo. Pero no conozco ninguno que patee mal ni tenga mal juego corto. Otra cosa es practicar, que no hay tiempo para ello. Pero lo típico es jugar un rato bien y que salgan algunos golpes malos aislados, fruto de no meter horas dando bolas.
También hay que hacer divisiones. Hay caddies que han sido o son jugadores, hay caddies que son profesionales o dan clases, hay caddies que quisieron ser jugadores y no llegaron y hay caddies que quisieron ser caddies, nunca jugadores, pero también juegan bien.
En Suiza, en el campeonato anual de caddies, se ganó bajo par (entregó el premio Louis Oosthuizen…) y además hay excepciones. Por ejemplo Jorge Gamarra, caddie de Francesco Molinari, que fue muchos años del mítico Pepín Rivero, juega muy bien, da clases en Hamburgo (es argentino casado con alemana) y en el último TPC USA en Ponte Vedra (Florida), en el famoso 17, par 3 rodeado de agua, donde ponen el miércoles al caddie a tirar antes que su jugador (un divertido juego poniendo en todas las pantallas gigantes al caddie para ponerlo nervioso, claro), el gran Gamarra la dejó a 40cm del hoyo con el wedge…y la gente saltaba loca de contenta mientras Jorge saludaba…
Hay un mito con ser caddie y jugar. La mayoría estamos metidos en el juego de nuestro jugador, empatizando con él, y olvidamos nuestro juego y trabajamos los aspectos mentales: aislamiento, concentración, manejo de situaciones difíciles, visión cenital… Quizá desde un mal sitio con un jugador caliente ,"hot", enfadado y detrás de árboles, porcentualmente conviene asumir el bogey o intentar abrir una chance de putt ya en green, aunque sea lejana, echar hielo a la plancha, y hacer birdies más tarde. Así, horas más adelante nadie se acordará del bogey….y no hará el daño que puede hacer perder el control del juego, o jugar con rebotes en lo forestal, cruzadas de calle o golpes imposibles…
Un ejemplo de ello es la vuelta de hoy de Rafa Cabrera. Hoy echamos el tuétano, pero el score fue 67 después de tres bogeys y seis birdies. Incluso con solo un par de calles pilladas le ganamos la mano al campo, que hoy tenía intenciones aviesas. Estrategia, mucha confianza y defensas geniales, fueron acompañadas de ataques selectivos donde era posible. Y así hasta la eternidad.
Una semana más, como siempre, un par de caddies despedidos por jugadores que fallaron el corte por un golpe. Sólo les queda buscar otra bolsa, banquillo o retirada. Siempre se comenta que no hay caddies jóvenes, pero tiene su explicación… Es que los más jóvenes que aparecen duran poco…
Si no se nace nadie se hace. Hay que poner los cinco sentidos e invocar a un sexto que te meta la suerte en el cuerpo, que seguro que te pilla trabajando. Como en los jugadores, hay leyendas vivas en los caddies, de los que por suerte podemos seguir aprendiendo.
Desde 1457 se tienen referencias del golf en el BRITISH GOLF MUSEUM, y siempre fue igual: había caddies y jugadores. Hoy día hemos mejorado, un caddie bueno gana como un médico bueno, el Tour es un gran sitio para ganar dinero y un lugar espectacular para perderlo, lo único que ganamos seguro son emociones y experiencias, pero nunca me preguntéis donde estaré dentro de un mes, yo ya aprendí a prescindir de falsas seguridades. El mundo es competitivo. Mientras se pueda pelear ningún caddie va a conformarse. Todos los lunes sale el ranking mundial www.owgr.com y ahí se sacan conclusiones. Meterse entre los 200, entre los 100 y entre los 50, y los jueves en el tee del 1 todos a descalzaperros, otra ilusión, otra ocasión, otra quimera, pero siempre hay uno que gana del domingo por la tarde, así que por si acaso llevemos los deberes hechos…


