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La broma con Chris Wood y la bola empotrada

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El viernes fue un día tranquilo, hasta aburridillo, diría yo. Como sabéis, me tocaron los hoyos 17 y 18 y durante todo el día sólo tuve dos actuaciones, y las dos muy fáciles. Los árbitros nunca sabemos si queremos tener acción, porque eso significa que podemos tener problemas, o aburrirnos. Yo, desde luego, prefiero intervenir, ayudar y no estar sentado en un sitio viendo pasar partidos uno detrás de otro. Hay otros árbitros que prefieren tener tranquilidad, pero a mí se me pasa más rápido cuando tengo que pensar y actuar.

Los dos ‘rullings’ que tuve ayer fueron muy sencillos. El primero ocurrió en el fairway del hoyo 18, con Chris Wood de protagonista. Se le quedó la bola encima de una boca de riego, algo que pasa prácticamente a diario en cualquier campo del mundo y ante lo que cualquier jugador de club sabe proceder. Estaba cerca de él y me llamó. Como la situación era tan obvia, le hice una broma. Le dije: «realmente es una situación rara, vas a tener que jugar como reposa…». Al caddie se le pusieron los ojos como platos, pero Chris enseguida se dio cuenta y se rió. Después, le di el alivio y punto.

El otro ‘rulling’ también fue muy sencillo, a Robert Dinwiddie, a la derecha del hoyo 18. La bola se le quedó al borde del bosque, tuvo suerte, pero encima de unos cables. Muy fácil. Se marcó la bola, retiramos los cables y la repusimos. Sólo si no se quedara en reposo habría que buscar el punto más cercano. Sencillo y evidente para cualquier árbitro.

Como mi día ya veis que no tuvo mucha acción, os cuento un ‘rulling’ curioso que sucedió en el hoyo 11, no recuerdo con qué jugador. Su bola se quedó empotrada en la pared del búnker, justo en el borde que separa la arena de la hierba. Después de mucho mirarla y remirarla no estaba claro si estaba en la arena o en la hierba. El árbitro no lo tenía claro y pidió una segunda opinión. Acudió un segundo árbitro y decidió que estaba en la hierba, es decir, en el recorrido y no en el bunker.

La diferencia es importante. Si estuviera en la arena el jugador no habría tenido derecho a alivio y la única opción habría sido declararla injugable. Sin embargo, como estaba en el recorrido tenía derecho a alivio por bola empotrada. Busco el sitio más cercano sin ganar distancia al hoyo y dropó allí sin penalidad.

En este sentido, me gustaría aclararos que cuando hay tantas dudas razonables, que podrías decidir en un sentido u otro, siempre decidimos por la opción más favorable para el jugador. Es un ejemplo de las cosas que suceden en el campo y que son imposibles de determinar la posición de la bola.

Os paso también un par de documentos que resultarán curiosos para los más aficionados. En uno aparece la rotación de los árbitros para toda la semana y en el otro las reglas locales.

 

Los árbitros tienen asignada su posición a diario, a excepción de cinco que son los que van moviéndose por todo el campo. En cuanto a las reglas locales, me gustaría comentaros que el paquete de reglas por el que se rige un torneo se divide en tres: las generales, es decir, las dictadas por el Royal & Ancient, el set de reglas locales de las competiciones que se agrupan en un circuito, en este caso el European Tour, que tiene unas reglas locales permanentes que aplican a sus campeonatos y que incluyen que se puedan quitar piedras de los bunkers y que la bola empotrada tiene alivio en todo el recorrido y no sólo en hierba segada al ras; y el tercer nivel es el de las reglas locales para ese campeonato y ese campo. Y esas son las que os enseño en el documento.

 

Al estar en los hoyos 17 y 18 ni siquiera tengo que controlar el tiempo de paso de los jugadores, un asunto que abordaré en el próximo post y que seguro que os interesa. Hoy me marcho ya a trabajar. Estará entre los hoyos 14 y 17.