Para jugar de delantero centro en el Atlético o en el Mollerusa hace falta demostrar ciertas aptitudes. Hay quien vale para el Atlético; a otros sólo les llega para el Mollerusa, que ya es mucho llegar.
Para escribir en la última de un diario siempre hizo falta haber demostrado, al menos, alguna capacidad para juntar letras. Cierta enjundia.
Aunque a veces nos parezca lo contrario, que el delantero centro del Atlético o del Mollerusa no marque goles no es cuestión capital. Tampoco deja de ser solo una falta de decoro que el columnista no afine en el teclado…
Sería sin embargo más oportuno e importante que un gobernante mostrara asimismo las elementales aptitudes para ocupar según qué cargos, que tienen un peso y una trascendencia en la vida de las personas. Esta es la terrible paradoja del sistema, la gran estafa: donde más filtros debiera haber, no hay ninguno.



