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Órdagos sí, faroles no

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Editorial Tengolf 

Estéril y aburridísimo el debate moral en el conflicto PGAe-Matchgolf y demás satélites…

Hay que ver las energías que malgastamos en este país en definir el peso moral de los bandos: tú eres el malo (moralmente perverso, retorcido, ladino, cobarde, vengativo…); tú eres el bueno (moralmente recto, sin mácula…)

1. Objetiva y crudamente, el Peugeot Loewe Tour era un buen circuito que ofrecía oportunidades a los profesionales. Y lo era tal y como estaba concebido por Matchgolf. Ni el más necio lo pone en duda. ¿Mejorable? Esta pregunta nos lleva al segundo punto:

2. Objetiva y crudamente, la PGAe tiene todo el derecho del mundo a romper el ‘orden establecido’. Y, demagogias aparte, también puede legítimamente imponer a sus asociados los puntos concretos de actuación aprobados en Asamblea democrática. Por ejemplo: si usted juega el Peugeot Loewe, aténgase a las consecuencias. Cada profesional, por su parte (que ya son mayorcitos) puede mandar a tomar viento a su Asociación en el momento y forma que estime oportuno.

3. Objetiva y crudamente, el órdago de la PGAe tendrá que demostrar MÁS PRONTO QUE TARDE con hechos, con cifras, con actuaciones concretas, con iniciativas reales, que los profesionales a los que representa saldrán beneficiados de este conflicto. Y además debieran hacerlo, insistimos, MÁS PRONTO QUE TARDE. Ingenuamente habría que suponer que el señor Roca y compañía han echado los tanques a la calle amparados en un plan concreto, en un proyecto ambicioso con cara y ojos, con mimbres… ¿Es así? Si lo es, desde luego, lo llevan muy en secreto.

NOTA IMPORTANTE: ¿Y por qué esa insistencia en el MÁS PRONTO QUE TARDE? Pues esta es la clave: porque entendemos que la PGAe debe ser consciente por encima de todo de que su ‘manto protector’ tiene que arropar fundamentalmente a los profesionales con más urgencias y necesidades. Los habituales del circuito europeo o americano son los menos y ellos quizá sí pueden sentarse a esperar. Ellos quizá sí tienen espaldas que aguanten, por ejemplo, la huida de Peugeot y Loewe, ellos quizá puedan sostener las reivindicaciones en el tiempo, el asedio, y aguardar la llegada de otros espónsores cuando la crisis no apriete… El resto (es decir: la mayoría), ni puede, ni a la larga va a querer. Y si no, al tiempo.

Señores de la PGAe, espabilen. O van a quedar RETRATADITOS en un brindis al sol terrorífico.