Inicio Blogs Firma Invitada ‘Papaíto’ no está sólo para dar consejos al calor de un brasero…

‘Papaíto’ no está sólo para dar consejos al calor de un brasero…

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Por David Durán

Qué curioso…

Jiménez se lleva tres torneos justo el año en el que las estrías en 'uve' de los hierros complican la vida desde el rough. ¿Casualidad? Pues seguramente haya parte de casualidad en el asunto, porque en 2008, sin ir más lejos, el español, con 44 años a cuestas, de igual modo partía la pana. Pero, por supuesto, también habrá parte que no lo sea tanto: viva el toque fino. Y esos drives que corren como liebres por la calle.

Miguel, en cualquier caso, es el vivo reflejo del carácter extraordinario del golf: el único deporte que con cierta frecuencia se pasa por el forro el culto histérico a la juventud.

Claro que emociona asistir al alumbramiento del fenómeno McIlroy. O al de Fowler. La irreverencia sana y briosa de los 'teenagers'. Pero lo que de verdad pone la carne de gallina es confirmar sobre el terreno que Jiménez aún pueda mojarles la oreja.  O Stricker. O cualquiera de los cuarentañeros que salen a jugar cada 'major' con opciones reales de victoria, que son unos cuantos.

Ya no se trata de que 'papaíto' te de unos consejos al calor de un brasero. Es que al día siguiente 'papaíto' te pega un repaso en el campo que te deja fino, fino.

Una vez que ha ido tachando objetivos (Dubai, Francia y Crans los tenía entre ceja y ceja), se ve que Jiménez aún puede permitirse el  lujo de soñar con los pies en la tierra: El Open de España y Royal St. George's (British 2011) por encima de los demás. Y jugar unas cuantas rondas con el 'vascorro' en Augusta y luego a ver qué pasa a partir del jueves…