Ahora que andamos por Dubai, anotemos que en algunas zonas residenciales existen estos sencillos artefactos: papelera con cenicero incorporado. Cada cien metros, a lo sumo, ahí están plantados. Cenicero con arena, para más señas. Y sorprendentemente la arena permanece días sin que ningún patán orine sobre ella, escupa, vomite, decida tirarla al suelo o incluso llevársela a su casa: arena gratis al fin y al cabo, puñadito a puñadito, que nunca se sabe si volverá a estallar el boom de la construcción…



